viernes, 29 de abril de 2011

Dos mundos

¡Cuánto contraste en este día! ¿No?

Tempranito, un país cuyos jefes de Estado son elegidos por… nadie, pues descienden de la divinidad, vio como contraía enlace el que vendría a ser uno de los bisnietos de Dios con una plebeya (sí que muy bonita, por cierto), en una ceremonia ordenadita, prolijita. Una ceremonia bien. Gente rubia, limpita, blanca, bien vestida, seguramente bien perfumada entrando a Westmisnter; y en espejo, otra gente -con cuyos impuestos se sostiene a los haraganes primeramente mencionados- ordenadita, tras las vallas, viendo como la primer serie de personas cuya ocupación es… la nada misma, acapara elogios de los dueños de la opinión de ser un país serio, unas república y democracia ejemplares, porque… bueno, porque sí, porque consiguen que ‘la gente’ mencionada en segundo término –mucho más dueña de mandar por la fuerza de la lógica pero no de las ¿leyes? inglesas- sea bien portada. Debajo de la alfombra quedan los millones de libras esterlinas destinadas –en medio de una monumental crisis económica y social en el mundo, especialmente en Europa y EEUU- a sostener esa monstruosa estructura que, ojito, eso sí, res-pe-ta to-dos los pro-to-co-los, señores; que para que haya un primer mundo con todos esos lujos tiene que haber un tercero que como, por ejemplo, África, en muchos casos ni agua tiene. Eso no importa. Seriedad. Traje. Corbata. Uniforme. Respeto a las reglas así sea que ellas las haya redactado el mismo Lucifer, y nada de darle besos apasionados a la novia en público, ¿eh? Las manitos arriba de las sábanas, niños, las porquerías se hacen adentro. Y también al tacho el recuerdo de Diana, en los países serios el conflicto, los recuerdos grises, quedan ocultos tras los discursos con citas a los pensadores del iluminismo, ¡qué joder!

Del otro lado del Atlántico… la barbarie, la chusma, el subsuelo de la mierda invadiendo NUESTRA Ciudad de Buenos Aires, encima sin policías por disposición de una increíble ministra de Seguridad montonera gracias a otra, igual de montonera (aunque falsa, porque estaba escondida sin pelear en el sur mientras acá los guerrilleros, que había que matarlos a todos, violentos hijos de puta infiltrados marxistas), pero más puta que las gallinas: la, por supuesto, conchuda de la Presidenta, yegua que se gasta todo el sueldo que gana por trabajar de jefa de Estado (igual que los reyes ingleses, sólo que no elegida por Dios, sino por el pueblo), en ropa y adornos, y encima nos vive recordando que se le murió el esposo, ese otro hijo de puta, que, lástima que murió, porque ahora se le va todo de las manos a esta autoritaria que no permite que se haga y diga nada que a ella no le parezca, que se va dos días a recordar el aniversario de la muerte de su esposa (a propósito, dos añitos de luna de miel, los príncipitos). La coherencia clasemediera, nunca bien ponderada. Gordos, negros, sucios, feos, olorientos y seguramente transpirados.

Perdón si estoy expresivo, cosas que provoca el hecho de ver, por un lado, una manada de gente, temprano haciendo tribunales, agolpada tras los vidrios de los bares, para ver si veía algo de “la boda del siglo, que conmueve al mundo, cómo no, con previa, enviados especiales y toda la cosa, un cuentito de hadas”, sin importarle cuánto de todo esa fiesta de zánganos paga por ser tercer mundo, pero sí que a las puteadas porque Los Negros de Mierda estos hoy nos pisotearán el Derecho A Llegar Temprano Al Psicoanalista. ¡Habrase visto, viejo!

Cipayismo. Coloniaje de todo tipo. Anhelos de ser bien llevados por las narices. Los pibes de Malvinas re contentos, seguro.

¿Desde cuando esto de hacer un paro para recordar a no se quiénes de Chicago? Y encima se organizan, se movilizan, vienen en micros, piden poder, ¡cargos en el Estado! (aunque admiramos a Lula, el tipo que más sindicalistas llevó a cargos estatales en la historia del universo, incluido, por supuesto, él mismo a la presidencia de la república de Brasil), hacen demostraciones. Pero, ¿qué diablos se creen?

Aparte, ¿por qué el 1º de mayo se festeja un 29 de abril, a ver? Si lo hacían el 1º de mayo, como corresponde, como indican los manuales, señores, nosotros no tendríamos ningún problema. Sí, claro. Les creo, no se preocupen. Bien andábamos con Videla, carajo: ahí sí que ni paros, ni el 1º de mayo ni nunca, y Clarín tempranito y sin falta en los kioscos.

Hay que ser un país serio, y eso sólo se puede con reyes, ensombrerados y de frac. Y, claro, matando de hambre y a bombazos a los países pobres llenos de dictadores otrora amigos de cuyas riquezas se sustenta el derroche. Los dueños de decir qué sí es y que no la democracia, la república, la seguridad jurídica. Amantes de la democracia pero con gobernantes no elegidos: nosotros, la dictadura de una tipa votada por apenas nueve millones de ciudadanos.

Y nosotros, ¿qué? Un país que elige democráticamente sus gobiernos pero le cobra retenciones a los pobres chacareros y entrar a vigilar por la salud de sus acciones en empresas privadas… ¡y encima por decreto de necesidad y urgencia! ¡Ah, no…así, no! Hay que darse un baño de lo que es no elegir a tus representantes ante el mundo para saber de qué la va ser serio, viejo.

Encima estos pendejos maleducados de La Cámpora, que quieren hacer política vaya uno a saber con qué derecho, van al acto, ocupan el escenario junto al negro mayor y tienen, con eso, el tupé de tirar abajo a nuestras fuentes, que nos aseguran, nosotros los creíbles, que entre la Juventud Sindical de Facundo Moyano (que ahora lo cita a ese otro marxista de Cooke) y La Cámpora de Máximo Kirchner –aunque nunca se ha certificado que Máximo sea el conductor, bien que no tendría nada de malo, obvio- está (posta, ¿eh?) todo mal. A punto de entrar en guerra y llevarnos de nuevo a los setenta, ¡horror!

Y ¡presionan! aumentos de salario. Y te profundizan la democracia con las paritarias. Y te piden, insaciables, que les cumplas la Constitución y les repartas parte de las ganancias empresarias con control obrero de la producción, ¡comunistas! Y quieren ser directores de empresas. Y quieren la vicepresidencia.

Vayan a contarle a otro que lo que les molesta de Moyano es que quizás tiene “negocios sucios”. A otro perro con ese hueso hasta que pidan cárcel para la AEA entera, también, empezando, claro, por Magnetto y Ernestina. Moyano jode porque consigue salarios altos, esa es mi verdad, y no tengo pensado cambiarla porque me lo pidan tipos con esquemas de análisis venidos de tierras con reyes. Argentina es denostada desde hace ocho años porque sus conflictos, desde hace ocho años también, no son ocultados, porque se visibilizan, porque hay lugar para el conflicto y no para la hipocresía.

¿La verdad? A mí (y sí, yo soy nacionalista, ¿y qué?) dame mi democracia. No será perfecta, pero, por favor, es sincera. Yo pertenezco, y con orgullo y entusiasmo, a esto y no a aquello. Y me duele que se putee esto y aquello sea lo que se anhela, porque en ese mundo no me veo. Perdonen por toda esta porquería que escribí.

¡Y aguante el Movimiento Obrero Organizado, carajo!

miércoles, 27 de abril de 2011

Los pueblos tristes no vencen

Arturo Jauretche dijo alguna vez que nada grande puede hacerse con tristeza. Néstor Kirchner, como buen discípulo de Don Arturo que era –bueno, no sé si discípulo, busco otra palabra pero no me sale-, solía pedir que el nuestro fuese un espacio de alegría.

Por eso, hoy que se cumplen seis meses de la todavía inverosímil partida hacia la inmortalidad de Néstor Kirchner, lejos de evocar, aunque persiste en gran medida, la tristeza, sino con la mirada puesta en el futuro. Un futuro que se nos viene y que estamos dispuestos a encarar e interpelar con todo el entusiasmo.

Y porque se afrontan con alegría las cosas es que salen bien, como vienen saliendo, y devuelven un resultado que justifica seguir con la carita contenta. Y vuelta a empezar.

Porque todos los números nos dicen que Cristina gana en octubre que viene. Porque, además, parece que ganamos en Capital, Urribarri en Entre Ríos, Chivo Rossi está cerca en Santa Fe. Porque la militancia crece todos los días en todos los ámbitos y copa todos los espacios. Porque se acelera la profundización de las contradicciones y la interpelación a los poderes fácticos.

Porque, en definitiva, se están, por fin, consolidando las líneas básicas del modelo con el que arrancó Néstor hace ocho años (cuyo primer capítulo también estamos recordando hoy). Y, más importante, se está consolidando la construcción del sentido que garantice su permanencia en el tiempo, la sustitución de los esquemas de construcción de la realidad.

Pero que lo cuente mejor Cristina, que para homenajearlo dio, como siempre, el ejemplo:

“Demostramos eso, que, creo, es lo más importante. Que se podía tener ideas, no dejarlas en la puerta de la Casa de Gobierno, como decía él, y llevarlas a la práctica en un programa de gobierno visible, ejecutable, viable y con resultados verificables al cabo de ocho años. No estamos hablando de cosas q nos parece que se pueden hacer, estamos hablando de las cosas que hemos hecho y que parecían increíbles en estos ocho años (…) Por eso, es mucho lo que el país ha avanzado. Pero a mí me desvela otra cuestión: a mí me desvela que este inmenso esfuerzo colectivo y también inmenso esfuerzo personal, y hasta familiar les diría, no caiga en saco roto –esto de que somos todo uno, agrego yo- (…) Por eso, hace ocho años empezaba un sueño. Y hoy ya no es un sueño, es una realidad que tenemos que fortalecer, que tenemos que profundizar y que tenemos que ampliar, tiene que ser más amplio el universo de todos aquellos que compartan este modelo, porque no es un modelo que tenga marca o registro partidario: creo que le hemos dado un registro y una marca argentina. La A de Argentina, como decía ayer"

Sencillamente impecable. Qué costumbre, compañera, de dejarlo a uno sin nada para agregar. Construir chasis político en base a una gestión superadora e inclusiva, ¿es que se puede pedir más?

Y siempre para adelante. Néstor vive en los pibes que están cobrando la asignación, hermosa canción. Y me voy a poner un poco autorreferencial: también vive en los pibes que a esta hora hacen un blog. O como bien dice la canción, nunca menos.

viernes, 22 de abril de 2011

El Frente Progresista en la provincia de Buenos Aires

A ver, hay una gran diferencia entre que el FPV le permita a Sabbatella colgarse de CFK, y que la UCR le quiera sumar a la candidatura presidencial de Alfonsín a… ¡De Narváez! Riesgo para su propia base, digo. Por fuera de eso, la maniobra es irreprochable desde todo punto de vista.

Entre Cristina y Sabbatella hay acuerdos conceptuales básicos (ampliación de las capacidades estatales, ponele) y desacuerdos tácticos mínimos (el EDE rechaza las construcciones políticas preponderantes sobre las que se asienta el sustento político de la gestión de CFK). Detalle superable, mejor dicho, superado, como se observa.

Entre Alfonsín y De Narváez, en cambio, no existe ninguna coincidencia “programática” (como gustan de llamarle, los integrantes del Grupo A, a la ideología).

El intento de la UCR de confluir con Colo en provincia de Buenos Aires insiste en cabalgar sobre un dato electoral que, acá hemos dicho ya hasta el hartazgo, está extinto: el antikirchnerismo, que supone que cualquier votante de Alfonsín aceptará de buena gana a DN y viceversa. Por otro lado, desestima el impacto (negativo) que aún tiene sobre el imaginario popular la nefasta experiencia de la Alianza, construcción que, como haría esta, se hizo sobre la base de conjugar agua y aceite: Alfonsín pronosticaba, en la campaña de 2009, que “Kirchner, el PJ y De Narváez, después de esta elección, van a terminar todos unidos”. Se nota, los que caminaron juntitos y de la mano, durante todo 2010, en el Grupo A, fueron los referentes de las dos expresiones mayoritarias que enfrentaron la candidatura del FPV en 2009.

Además, el liderazgo de Alfonsín, al interior de la UCR –el despliegue territorial del partido a lo largo y a lo ancho de la patria y no los dirigentes que aparecen en los estudios de TV porteños-, está más que muy lejos de ser hegemónico: en Neuquén y Río Negro, por decir algo, las expresiones locales del radicalismo privilegian concertar con el oficialismo nacional dejando a la conducción nacional en posición de tener que dar explicaciones a, y ser chuzeados por… Carrió, que, con suerte, mide 4% nacional. Así las cosas, Alfonsín llegará a octubre –si llega, creemos que lo hará- contando, en su favor, adhesiones de gobernadores por un total de… cero.

¿Cómo, más que por un mandato impuesto con fórceps desde la conducción nacional que tendrá nulo correlato en las conducciones provinciales, impondrá, el alfonsinismo, a las expresiones de la UCR más convenencieras –las que no ven para nada con malos ojos un bis de Cristina-; y a las más “ideologizadas” –el gorilaje antiperonista que aún queda en el partido de Yrigoyen (aunque de Yrigoyen conserva muy poco)- el acompañamiento de la candidatura a gobernador de de un tipo cuyo máximo hito político es haber capitalizado el difunto clima de antikirchnerismo vía exprimir su único capital político al máximo –su despliegue mediático/marketinero porteñista, que la mayoría de las expresiones de la UCR deploran- y que está aún más lejos que Cristina de todo lo que el radicalismo digamos verdadero históricamente pregonó?

Que tenga cuidado, Alfonsinito: los que en 2007 promovieron sustentar la candidatura ¡presidencial! del pe-ro-nis-ta Roberto Lavagna, lo hicieron al sólo efecto de renovar su propios kioscos legislativos/comisionales: no creo que ese sea un negocio que a él le convenga mucho. Alfonsín será diputado hasta 2013. La tiene difícil, pues ya desde La Nación, el otro día, Morales Solá le advirtió que machacar sobre el “progresismo” (aunque lo haga junto al conservador Binner, el confesor de dictadores Bergoglio y el ultraderechista Vargas Llosa) es explorar un terreno en el cual CFK es imbatible. Además, nene, no vas a tener apoyo mediático (vital para todos, salvo para el FPV) si seguís jodiendo con lo del frente “progre”. Está ensanguchado, el Hijo De.

Para mí, no va a funcionar. Pero, adelante: tampoco es mi intención andar avivando giles.

jueves, 21 de abril de 2011

¿Y si el vice es Randazzo?

1) Ante todo, está genuinamente alineado con el proyecto y subordinado a la conducción de CFK. No es Cobos, tiene sentido de pertenencia al kirchnerismo.


2) Es del interior de la provincia de Buenos Aires y arrastra buena relación con los "barones" desde sus tiempos de ministro de Felipe Solá.


3) Siendo ministro del Interior, ha hecho buenas migas, también, con gobernas del oficialistas y opositores.


4) Tiene fluido contacto, además, con La Cámpora, con otras orgas sociales, con la Corriente Nacional de la Militancia y, por supuesto, con la CGT.


5) Da, para la visión republicanoide/chamuyera mediática, como "uno de los oficialistas que dialoga y consensúa", ideal, esto, para el Senado que le tocaría presidir.


6) Sabe de rosca, pero también de gestión (los DNI son copyright suyo).


7) Lo encuentro como la opción que más y mejor puede compatibilizar y sintetizar los deseos de las distintas -y divergentes entre sí- expresiones oficialistas.


8) Las bancó todas, nunca se borró. Y su trajinar rosquero fue un elemento clave del sostenimiento político en estos años.

martes, 19 de abril de 2011

Otra cosita sobre Vargas Llosa, de jodido y pelionero que soy, nomás...

El 2 de marzo de este año dije, en un post de Segundas Lecturas que luego fue, en duplex, a Artepolítica, que la jugada de Carta Abierta de pedir que no abra la Feria del Libro Mario Vargas Llosa era, lisa y llanamente, una estupidez.


Peeeeero…, también, que el escritor peruano era un tipo profundamente antidemocrático, posición, esta, que sustenté en el hecho de que sus apreciaciones acerca del peronismo y del actual gobierno tendían a catalogarlos como opciones erróneas per se, casi desviaciones del sistema democrático nacidas de las propias entrañas del mismo. Y que cabía caerle con dureza por cuanto siendo, él, hombre de letras, no podía ignorar el impacto que produce el cómo de sus apreciaciones.


Y Vargas Llosa sabe, y muy bien, que el formuló –y formula habitualmente- declaraciones detrás de las cuales subyace bastante más que el simple hecho de un tipo opinando de política.


Me fueron, era de esperarse, varios, muchos, fuerte, de atrás y a los tobillos por mi post.


Pasaron, hace poco más de una semana, las elecciones presidenciales en Perú.


Y resulta que Vargas Llosa se da el lujo de decir que la disyuntiva que plantea, por decisión del pueblo peruano, el balotaje, es tanto como “elegir entre el Sida y el cáncer”. Mira, vos. El pibe este desprecia la elección del pueblo peruano. Resulta que sólo porque se ha elegido por lo que él deplora, lo que se eligió es, entonces, una mierda que merece ser insultada por todo lo alto. Y además se vale, para ello, de manera por demás liviana, de enfermedades bastante jodidas. Respeto, consenso, buenas formas, diálogo, sí, ¿cómo que no? Nosotros, las bestias; él, el culto y pobre silenciado. Ahora, de que la enorme mayoría del electorado optó por deplorar un modelo de país que él no se ha cansado de aplaudir, cero.


También ha elogiado el “modelo peruano” su -por lejos menos talentoso- par argentino, Marcos Aguinis, de quien al respecto de Perú recuerdo un artículo del año pasado en La Nación, según el cual Perú sería mas o menos algo así como una Noruega o Suecia en Sudamérica, que integraría “otro club de países latinoamericanos menos ruidoso, pero más brillante, compuesto por Chile, Brasil, Uruguay, Colombia y Costa Rica” de cuya existencia nadie tiene data; que “vigorosas líneas liberales del presidente Toledo perduran en el actual” y que “un 95 por ciento de peruanos actualmente orgullosos y optimistas de su país. La encuesta también revela que grandes problemas están siendo resueltos de forma satisfactoria” –con lo cual no se explica que una clarísima minoría haya optado por la continuidad, algo no cierra-; y que –esto es lo más sabroso, porque parece que, queriéndole hacer un favor a Marione, el analfabeto de Aguinis le terminó haciendo tragar saliva- el programa de gobierno de Fujimori, el ex presidente razonablemente denostado por Vargas Llosa, fue el de… Vargas Llosa, derrotado en aquella elección por el hoy presidiario. Todo un visionario Aguinis, acá - http://www.lanacion.com.ar/1291026-envidia-al-peru-.


La verdad, argumenté poco. No tengo ganas de seguirla con el flaco este. No vale la pena más gotas de saliva. Confieso, re incido con él al sólo efecto de ver cómo hacen los que saltaron a defenderlo hace poco y a tildarnos a todos nosotros de fachistas para justificar estos últimos dichos de Vargas Llosa, tan afectos que son siempre a saltar como vírgenes violadas cada vez que Chávez se va al pasto. Muero por leer eso. Denle, a ver…

lunes, 18 de abril de 2011

Es cierto: hay que hacer como hacen en Uruguay

Gracias a que el debate político argentino ha sido copado, en los últimos años, por una caterva de analfabetos en la materia que son funcionales a la estrategia de los poderes fácticos de travestir de sentido común lo que no son más que sus propios intereses de clase, se han venido ponderando actitudes como las que adoptaron Julio Cobos, Victoria Donda, Daniel Katz, Felipe Solá y una buena cantidad de otros dirigentes que, luego de haberse hecho de distintos cargos por obra y gracia de la locomotora de CFK en 2007 fueron abandonando, en distintos momentos, el programa de gobierno en apoyo del cual fueron designados por el pueblo (pero no los espacios, obviamente) para darle sustento a la ejecutora del mismo –Cristina, claro-, “por actuar conforme a sus convicciones y libre conciencia” según el relato chamuyero que se pretende cabal intérprete de nuestro sistema político/institucional.


Estoy leyendo un libro del politólogo italiano Gianfranco Pasquino, titulado “Los poderes de los jefes de gobierno”. Aún no lo termino, pero hasta donde llegué el autor se encarga de ponderar valores tales como la disciplina partidaria, que por estas pampas es denostada bajo el descalificativos tales como “seguidismo acrítico”, “levantamanos” y demás; y pretendiendo, increíblemente, elevar a altas categorías de valoración social el que cada legislador haga lo que mejor le parezca según el caso, lo cual abona a la difusión de lecturas que tergiversan el sentido del diseño institucional que consagra nuestra ley fundamental. Del mismo modo, Pasquino se encarga de señalar las bondades que encierra el hecho de que sean los jefes de los gobiernos los encargados de impulsar la enorme mayoría de las leyes que se discuten y sancionan como mejor garantía de respeto al rumbo programático consagrado popularmente (aún en sistemas parlamentarios de gobierno; en Suecia las leyes que se sancionan se originan en un 96% en “los gobiernos”; en Irlanda el porcentaje se eleva al 98%, en Alemania, 76%; Francia, 81%; Italia, 75%; Gran Bretaña, 92%; España 92%-. En Argentina el porcentaje es mucho menor, ronda el 60%, y sin embargo, durante el tiempo en que fue dominado por el kirchnerismo, se insultó al Congreso con la etiqueta de “escribanía del poder K”.


Otro tanto podríamos decir de las vedettes de los últimos dos, tres años: el diálogo, el consenso, ‘las cuatro o cinco cosas en las que todos estemos de acuerdo”, las políticas de Estado y los Pactos de la Moncloa (como si el establecimiento de una política de Estado dependiera de que sencillamente se sienten a escribirlas en un papel los ¿líderes? opositores –tengo para mí que el verdadero objetivo de movidas como la de Macri son orquestadas desde más arriba para garantizar de que habrá apoyo mediático al Grupo A a cambio de compromiso de sus distintos integrantes con programas por capital-), la seguridad jurídica como forma de obturar cualquier posibilidad de que se reflejen en las leyes los cambios que se producen en los esquemas de dominación social (estoy muy Teoría Crítica del Derecho y Foucault).


Pero volvamos a lo primero: hace pocos días, en Uruguay, el gobernante Frente Amplio logró en el Congreso la sanción de la ley que deroga la amnistía para los integrantes de la última dictadura uruguaya, que también había sido establecida por ley y refrendada dos veces en sendos plebiscitos. Dos senadores del partido de gobierno, Eleuterio Fernández Huidobro y Jorge Saravia, se mostraron en contra del proyecto. El primero, se allanó al mandato partidario y al programa gubernamental que se comprometió ejecutar cuando fue candidato y, a pesar de que personalmente estaba en contra de la iniciativa, la respaldó con su voto (resignando, como correspondía que hiciera, su parecer personal), tras lo cual renunció a su banca para expresar, de ese modo, su desacuerdo. El segundo, se empacó en votar en contra pese a la orden frenteamplista, lo que le valió la expulsión del espacio.


(Digresión: hay que dejar sentado que ya de por sí era vergonzoso y reñido con cualquier lógica poner a disposición de un escrutinio electoral la suerte de los DDHH, cosa que, incluso, comprometía acuerdos que Uruguay suscribió en el orden internacional: lo que se dice un canto al respeto por la ley y la seguridad jurídica, ¿no? Pero, claro, todo hecho con voz y modos señoriales, lo que, por supuesto, tiñe a lo actuado de razonabilidad, ¿cómo no?)


Entonces, yo, desde mi humilde espacio, también hago un voto para que muchos de nuestros dirigentes se hagan, por fin, eco del reclamo: ¡¡¡Hagamos como hacen en Uruguay!!!

domingo, 17 de abril de 2011

Trascendencia K, volumen VII. Ríndete y tendrás un juicio justo

Durante la entrevista que le concedió a Daniel Filmus para la serie de reportajes que el senador realizó a varios presidentes de Latinoamérica, Rafael Correa, presidente de Ecuador (y mi favorito de la nueva camada de mandatarios en la región), habló de la destrucción de la cohesión social como una de las mayores fuentes de ingobernabilidad.




Siempre pensé, partiendo del histórico rechazo de la mayor parte del establishment argentino al peronismo, que alguna vez habría que ponerse a pensar si acaso buena parte de los sectores del capital no son en verdad, por angurrientos, unos idiotas.




Digo, si hay algo que no le conviene, pero de verdad, a lo que, simplificando, claro, llamaremos derecha, es otro 19/20 de diciembre de 2001 que se llevó a De La Rúa y desbancó al neoliberalismo del poder en Argentina; o las sucesivas revueltas que, en el corto lapso de diez años, acabaron, en Ecuador, con tres gobiernos democráticos: el del demente Abdalá Bucaram, el del dolarizador Jamil Mahuad y el del militar Lucio Gutiérrez; o el "caracazo" que dio inicio, en Venezuela, al fin de la “perfecta” democracia liberal pactada del llamado Punto Fijo; o la catarata de protestas de los movimientos indígenas que, en Bolivia, hicieron caer, en 2005, el proyecto de país de las minoritarias elites autonomistas del país que históricamente habían gobernado de espaldas a las mayorías de los pueblos originarios.




En definitiva, lo que hay es una disyuntiva: o se acepta la democratización de todos los valores que atraviesan a una sociedad por la vía pacífica del procesamiento institucional de las demandas que por naturaleza son contradictorias; o tiene lugar la interpelación de todo aquello que los sectores de la reacción siempre defendieron pero la vía de la acción directa, y con eso la posibilidad de la que la subversión de los esquemas de dominación social sea mucho más lesiva (en densidad y duración) para los intereses de las derechas económicas.




Digo, para evaluar, a través de este esquema, humildito, la intención del kirchnerismo de hacer valer sus derechos políticos en los directorios de las empresas sobre las cuales heredó derechos económicos en virtud de la estatización del sistema previsional.

jueves, 14 de abril de 2011

Trascendencia K, volumen VI. ¡Volvimos y vamos con todo!

En la pelea que se viene, la que se dará en razón de que el Gobierno habilitó la designación de representantes del Estado en el directorio de las empresas donde el sector público posee una parte del capital social, pinta que habrá tole tole del grosso.




Confluirán, convergerán, acá, muchas de las discusiones que se vienen dando en los últimos tiempos.




Habrá la dimensión institucional/republicana/chamuyera, ya que “la decisión se tomó por DNU”, y entonces habrá (como lo hubo cuando el redradogate por el pago de deuda con reservas) intento de desviar el foco de atención, a pesar de que -acá lo hemos dicho hasta el hartazgo- CFK es la presidenta que a menor cantidad de DNU, y de que Macri se permite, para contentar a Magnetto, legislar por la misma vía ¡en materia penal! (una de las cuatro áreas en las que ni siquiera por necesidad y urgencia se puede decir algo por vía de DNU), y ha creado un nuevo delito para “defender la libertad de prensa”, al revés que el gobierno de Cristina, que aún para prevenirse de criminales de lesa humanidad acude al Congreso (y desde ayer la desaparición forzada de personas quedó incorporada al Código Penal).




Por otro lado, Cristina, correctamente, agita una movida que le permita poner en el centro del cuadrilátero a su verdadero contrincante, que no es Macri, ni Carrió, ni Cobos, ni ninguno de todos los muñecos del Grupo A (que no quiere fiscalizar el manejo de dineros públicos invertidos en empresas privadas, pero sí está muy atenta a la gestión de los sindicatos en las obras sociales -al menos sí acompañaron la reforma a la ley de quiebras en favor de los trabajadores-), sino el tándem AEA/UIA (esta última desde que Lascurain abandonó su presidencia). Los empresarios tendrán ahora que salir a combatir en persona porque se los interpela, en esta aceleración de la profundización de las contradicciones, directamente (y en similar lógica se inscribe el proyecto de reparto de ganancias empresariales entre los obreros).




Acá no juega la mediación de la dirigencia política que ineludiblemente viene operando institucionalmente las voluntades corporativas: esa banda está ocupada en: descular el GAN de Macri –que parece redactado por un alumno de secundario rindiendo Instrucción Cívica- y descalificar el voto de los salteños.




Es la pelea del kirchnerismo por ampliar las capacidades estatales y conseguir, de una buena vez, el disciplinamiento de las corporaciones al poder de la democracia, del poder económico al poder político. Muy similar, en esencia, a la disputa encarada en 2008 contra las patronales sojeras.




Se pone en tela de juicio, también, la construcción del sujeto social que está intentando construir Cristina, la alianza social que la sostiene (sindicalismo-juventud-organizaciones sociales), y que suena para personificar directamente de la movida.




Cristina elige, correctamente, encarar una de las últimas épicas que le faltaban: morder en el hueso de la economía para construir la perdurabilidad del proyecto en el tiempo e independientemente de la propia conducción de Cristina (ya construyó políticamente, consolidando al kirchnerismo como línea hegemónica al interior del peronismo –de lo cual ya hablamos a principios de año-; culturalmente, donde ya mejor que yo ha dicho lo suyo Beatriz Sarlo, se viene logrando una reconfiguración de las categorías de análisis). Ahora, se termina de cerrar el círculo, articulando la constitución de su sustento político en un proyecto de gestión que reforme estructuras en profundidad.




Se viene, parece, la última que faltaba. Y acá hay varias posibilidades. Si el Gobierno sale victorioso, que se siente tranquilo a esperar octubre: pero, eso sí, esperar la radicalización total de parte de las corporaciones, si prima la lógica Clarín. Si prima Techint, en cambio, auguro que retomen la estrategia que tenían cuando promocionaron la postulación de Sanz –aceptar que ganó CFK, y preparar un jefe opositor de cara a 2015-, y que han abandonado momentáneamente porque esta iniciativa quizás les permita aglutinar los pedazos de las agrupaciones de títeres que hoy andan desperdigadas perdidas en sus vanidades personales. Si, por el contrario y Dios no quiera, algo sale mal, tampoco hay que augurar una catástrofe, lo hemos visto, al oficialismo, recuperarse de peores.




Pone los fideos que, ahora sí, estamos todos sentado a la mesa. Y lo que viene, lo que viene, está par alquilar balcones.




P.D: Patti, hijo de mil putas, ojala te pudras en la carcel, basura.

miércoles, 13 de abril de 2011

Adiós, amor

Es difícil asumir que todo esto ya no nos pertenece. Y me permito –un irrespetuoso, yo- parafrasear a Marcelo Bielsa –dueño de la frase- para describir lo que siento ahora que Independiente ha quedado eliminado de la Copa Libertadores: esa que fue, es y será el nuestro máximo amor, y a la que se regresaba después de siete años, con todos los merecimientos y para tomarse revancha de la injusta eliminación de 2004 (insólitamente, en aquella oportunidad no se clasificaban directamente a segunda fase todos los segundos de grupo).


Por una cosa o por otra, no pude, como anhelaba, meter un post por partido de copa en el blog. Gajes del hobbie. Uno tiene, también, vida y obligaciones. En definitiva, la copa me pasó por delante de las narices, y siento, ahora que se termina, que algo me falta. Un vacío, una sensación difícil de explicar.


Algo parecido a lo que deben sentir jugadores y cuerpo técnico. El fútbol alberga tres resultados. Lo que pasó, pasó, y los merecimientos se van al tacho. Pero, así y todo, ¿cómo evitar mirar la tabla y sentir que hay que morderse los labios para no llorar cuando se ve que Liga se clasificó con 10, nosotros quedamos afuera con 8, y a ese mismo Liga se lo tuvo en jaque, acá, hace apenas una semana?


Grandes momentos en Quito, en la ida contra Liga. El enorme debut ante Peñarol. Ese partido fatal en el Libertadores contra Godoy Cruz, en el que nos hicieron tres goles en dos llegadas, pero en el que también, como en Mendoza cuando nos empatan un partido ganable, como en casi toda –por no decir toda, derecho viejo- la Copa, cometimos errores que no pueden cometerse en este tipo de competición.


En resumidas cuentas, es razonablemente lógica, en el balance global, la eliminación de Independiente en el contexto de un grupo tremendamente parejo como lo fue este. Pero da bronca que se podía, se pudo, hubo chances, y se dejaron pasar. Hubo, cómo no, mala suerte, también, sí. Pero a eso, como a las palabras, y a estas sobre todo, se los lleva el viento. Lo concreto es que estamos afuera.


Si se le ganaba a Liga de Quito la semana pasada, algo que, vale la pena repetirlo, estuvo al alcance de la punta de los dedos, se ganaba, también, el grupo. No pasó, y a llorar a la Iglesia o a cantarle a Gardel.


Tercamente optimista como soy, miraré siempre la mitad llena del vaso: a pesar de la eliminación, en los últimos partidos el juego colectivo mejoró notablemente, ídem la mayoría de las individualidades, vienen muchos nuevos desafíos, quién dice que no haya copa otra vez en 2012.


Prematuro y no tanto, que todo esto sirva, porque material hay, pero nunca como en esta edición ’11 de la Libertadores que se nos acaba de escurrir como agua entre los dedos, tenemos que haber aprendido de la importancia de un colectivo bien laburado, para no tener sorpresas. Bye.

martes, 12 de abril de 2011

Reflexiones salteñas

(Vienen retrasadas dada la primera tanda de parciales, que acabo de terminar)


No hay que dar bola, el nerviosismo tiñe de ridiculez los discursos opositores.


Ya dijimos en Segundas Lecturas que la discusión "nacionalización - provincialización" acerca de las elecciones a gobernador en las distintas provincias, es una ridiculez. Hay una dialéctica, un ida y vuelta, en la que una u otra lógica prevalece según la necesidad del caso.


Corpacci y Eliceche iban, ambos, contra los oficialismos de sus provincias, y con armado propio de prematuro -o escaso- desarrollo. En ese entendimiento, lógicamente se requirió mucho más de la presencia de Cristina, aún cuando tampoco ese fue el ingrediente único de ninguna de las dos victorias. Urtubey, en cambio, es, desde hace poquito, jefe del peronismo provincial, y su liderazgo está afirmado en la provincia, no solamente por eso, sino por el simple y sencillo de comprender dato de que es nada más ni nada menos que el gobernador de la provincia, y su gestión tiene buena ponderación.


En ese esquema, la lectura que debe hacerse es muy otra: aún con todo el viento a su favor, Urtubey elige, no sin dejar de marcar matices propios, acompañar, sí que a su modo, a Cristina. Y esas diferenciaciones, por otro lado, apuntan, no a ella, sino a los que le disputan a él su hegemonía al interior del peronismo de Salta, y de conciliar el frente bastante heterogéneo que sustenta su candidatura. Punto.


En el kirchnerismo conviven expresiones bien distintas, pero todas ellas, Urtubey incluido, se aglutinan en torno de una sóla consigna: Cristina 2011. Justamente allí radica la enorme capacidad de Cristina, lo que la muestra como una enorme líder en comparación con sus rivales. ¿O acaso en la UCR es lo mismo Aguad que Tato Serebrinsky, al menos discursivamente? Pero claro, Alfonsín no tiene un cuarto de la muñeca que tiene Cristina para aglutinarlos a todos, por eso se permite chuzearlo hasta… ¡Cobos! Y sino, está Carrió, que para “evitar episodios como el de Urtubey” directamente manda callar las disidencias dentro de la CC so pena de denunciarlos penalmente por algún caramelo que se hayan robado en séptimo grado o intervenir las expresiones provinciales del espacio, en lo que Lilita es récord Guiness.


"Todo lo que hicimos sólo fue posible gracias al aporte de la Presidenta", "les diré, como decía Néstor Kirchner, que es posible gobernar sin dejar las convicciones en la puerta de la casa de gobierno", “probablemente Cristina gane por más que yo”, “yo acompaño a la Presidenta y pediré en Salta el voto para ella en octubre” y su recuerdo al gobernador desaparecido Miguel Ragone son suficiente para que quede claro que con nadie más que con la conducción de Cristina se puede identificar el triunfo, por otro parte abrumador, de Urtubey. El candidato de Clarín fue Olmedo, y Olmedo cosechó 75% en contra. Dijo, además, Urtubey, que solamente si Cristina no se quiere presentar habría que hacer internas. Más alineamiento que eso, que decir que es Cristina la única que puede aspirar a ser candidata sin pasar por proceso interno, bueno... mucho, ya.


El resto, puras pavadas. Tan pavada como falta de respeto es, de parte de la actriz María Laura Santillán y su programa de TN 'Argentina Para Desarmar', sentar al lado de un analista político de primer nivel como José Natanson, a Edgardo Alfano: ¡no podes! Pero, bueno, esa es la libertad de prensa. Chistonto, volvamos.


O acaso como recordar que cuando Urtubey cometió "¡¡¡la barbaridad!!!" de poner su foto en la tapa de un libro escolar, era "el kirchnerista"; y ahora, que ganó, "un independiente". No hay independientes que triunfen en política, bueno sería que se vayan anoticiando. Urtubey va, dijo, a recorrer la provincia con Cristina y a pedir el voto para ella, igual que Wayar, lo que da como resultado que arriba del 65% de los salteños más que probablemente se identifiquen con la candidatura de la Presidenta en octubre.


Si Urtubey no es kirchnerista, que mucho menos es clarinista, lanacionista, techintista ni ninguna de las formaciones opositoras (que son esas, ¿o alguien aún cree en eso de UCR, PRO, PS, CC y demás?). El copamiento de los espacios dominantes del análisis político por parte de tipos que de esto entienden nada, cero, como Luis Majul o Nelson Castro, sumado al odio que baja la línea editorial a la que prestan servicio (y que es la verdadera oposición de este país) y que tiñe sus reflexiones, plantea todo, a diferencia de lo que pretenden instalar, en lógica binaria: o se profesa amor por la Presidenta, o se es anti ella. Cosa que a Cristina parece preocuparle muy poco, y a Urtubey menos: comparten espacio, la autonomía la dicta la Constitución, y la necesidad de gobernar ordena las confluencias, cosa que no tienen en cuenta y de la que tampoco se sabe nada en las redacciones y editoriales ocupadas en evitar el triunfo de CFK en octubre.


Dime de lo que alardeas y te diré de lo que adoleces dice el dicho. Extraña sobremanera que justamente los voceros del respeto por la disidencia hagan ahora tanta ola por las que Urtubey expresa sin que pase más que las lógicas fricciones que caracterizan a los procesos democráticos, esos de los que, por lo visto, repugna la oposición. Ni que hablar de nociones siquiera mínimas de federalismo, eso está claro desde que avalaron la alzada golpista unitaria de la Mesa de Enlace en 2008.


CFK camina tranquila y sin despeinarse, mientras en la vereda de enfrente hay una alocada carnicería.


Mientras decimos todas estas aburriciones, algo mucho más apasionante pasa en el país: el duelo en la Ciudad de Buenos Aires por la candidatura de PSur, entre Pino Solanas –que acaba de pedir el voto calificado- y Claudio Lozano. ¡Imperdible, Jota Erre!

sábado, 2 de abril de 2011

Malvinas

Se cumplen veinte años del inicio de la Guerra de Malvinas. Ese episodio de mierda promovido por un milico borracho irresponsable que estaba en el poder gracias al concurso, sustento y promoción de los poderes fácticos de la derecha económica, que promovieron el Proceso de Reorganización Nacional para lograr el triunfo de su modelo de país excluyente. En crisis el gobierno ilegítimo, el recurso de encarar una guerra demencial, a cuyo cargo estuvieron unos cuantos pobres chicos -en lo que en realidad se trató del envío a una verdadera matanza-, fue el último intento por salvar el final irremediable de la dictadura, que ya se veía venir. En ese entendimiento, el abrumador apoyo mediático que se dispensó a la demencial aventura bélica. Necesitaban la victoria bélica. En ese entendimiento, recordar, como dije ya el 24 de marzo, implica reactualizar articulando la memoria en forma de acción en el presente.


Paradojas del destino, en el día de la fecha referentes de 'la' oposición política al actual oficialismo publican un llamado a "defender la democracia, la república, las instituciones, la libertad de prensa que están siendo atacadas por este gobierno". En realidad, sabemos todos, se trata de una defensa al Grupo Clarín y a sus intereses, que son los de la clase toda a la que representa y de la cual es vocero, la misma que el 2 de abril de 1982 apoyaba entusiasta la guerra como defensa propia, de su propio gobierno, del gobierno que habían -de nuevo- promovido, sustentado y defendido. No extraña. Pone, blanco sobre negro, en qué equipo juega cada uno en una disputade intereses que sigue siendo la misma que se libraba por aquellos días. Claro que el sano ejercicio de recuerdo promovido por los nuevos tiempos culturales, permite suponer que podemos creer en que el resultado será muy otro. Y será justicia para aquellos que cayeron y los sobrevivientes.


La carta perdida (Soledad)

Mañana del día veintidós. Madre, hoy es tu cumpleaños. Chaco, ¡qué lejos estoy! En mi carta les dejo mi amor. Todo es blanco, y aquí en mi alrededor, nos humillan con grandeza. El Tano, el Polaco, el Andrés... Madre... cayeron los tres. Es de noche, y los salgo a buscar. Mil estrellas me quieren contar. Hace frío y aquí en soledad hay mil almas que de guardia están. Y sos un poco de sol, toda nieve, toda viento. Sos un puerto argentino con bandera de otra nación. Es la carta que nunca llegó. Escrita allá en Malvinas. Fue en abril del ochenta y dos de un soldado que nunca volvió.

http://www.youtube.com/watch?v=FLrypMc5t5A