domingo, 7 de agosto de 2011

Córdoba, antes de abrirse las urnas

Segundas Lecturas, lo dijimos ya, apoya, para las elecciones a desarrollarse dentro de unas pocas horas en la provincia de Córdoba, a José Manuel De La Sota.

Opositor interno, como lo es, Gallego, a la línea interna del peronismo a la que pertenece este humilde espacio de opinión rentada -la que conduce la presidenta Cristina Fernández, por si hace falta aclararlo-, se convertirá, sin dudas, a partir de su más que muy probable victoria y posterior arribo -por tercera vez- a la gobernación de una de las "grandes" -segundo distrito electoral del país-, en una opción alternativa a la que uno desearía para el peronismo de cara al escenario de sucesión a discutirse para 2015, tras la -también todavía a confirmarse- victoria presidencial venidera que otorgaría a CFK su último mandato consecutivo constitucionalmente permitido.

Claro que hablar de eso es -en cualquier caso pero más aún en Argentina, claro- utópico, todavía, más antes que verse sorprendido por los hechos, conviene precaverse con el anticipo debido: aún cuando, por estas horas, la discusión principal es -y debe ser- otra -las virtudes de la modalidad de administración estatal del kirchnerismo, lo que venimos intentando instalar en el centro de la escena desde que se confirmó el resultado en Ciudad de Buenos Aires-, el calendario ha sido durísimo en esta ocasión, y hay que decir algo.

Y lo que se nos ocurre, en este caso, es que la discusión principal del caso Córdoba es, para nosotros, lo que puede significar, a futuro, la victoria de De La Sota. El que fuera, ya, dos veces gobernador mediterráneo, estará, al igual que –muy prima facie, ésto- Daniel Scioli, Jorge Capitanich, Sergio Urribarri -por el kirchnerismo-; y Juan Manuel Urtubey -por los no kirchneristas, acá entraría, también, De La Sota: no son "anti", son “no”; no entrarán, no la han hecho, ya, aún cuando podrían haberlo hecho, en nada parecido a lo que fuera el extinto "Peronismo" Federal: a propósito, diez segundos de silencio en su memoria-, sentado a la mesa de discusión.

La opción Juez -que es, no sólo meramente provincialista, sino, además, de casi nulo desarrollo allende las fronteras de la ciudad de la cual el querido Rodrigo llevaba el acento-, dicen, tributaría a Hermes Binner: la propia naturaleza del electorado juecista, de corte "independiente", obliga a relativizar dicho concepto: lo que Binner requeriría de cara a las presidenciales, atento el escaso desarrollo del socialismo más allá, no de Santa Fe, sino de Rosario -único verdadero bastión socialista-, es decir, territorialismo al estilo del que Maurizio aprendió del peronismo conurbanero para desarrollarse en el Sur de Capital Federal, no lo obtendrá de Luis Juez: ergo, Binner deberá esforzarse para lograr plena identificación con el candidato/humorista, a los fines de lograr que el porcentaje que pueda obtener Juez hoy en Córdoba se le transmita en pleno a su opción nacional siete días después. Difícil.

El Hijo de Alfonsín podría celebrar, si quiere, un triunfo de Oscar Aguad, pero nada de lo que -despliegue mediático a su medida mediante- haga podrá ocultar que las preferencias del compadre de Menéndez iban por cualquier otro lado al interior de la UCR: coqueteó con Cobos y Sanz, antes de aceptar, de última, y muy a regañadientes, al vástago de don Raúl Ricardo, tras, incluso, haber mantenido, sus sectores, disputas públicas al respecto del manejo del bloque de diputados nacional del partido, disputa que, por cierto, los tenía como principales protagonistas, a Aguad y a El Hijo de Alfonsín. En definitiva, muy similar a las fricciones que existieron entre Cristina y De La Sota.

El escenario, para el kirchnerismo, allí, como ya dijéramos en alguna oportunidad, es más peliagudo que en cualquier otro sitio. La más que débil opción cordobesa del FPV ya se ha expresado unánimemente por De La Sota, no obstante todo lo disputado por las conducciones que fue por demás mucho y mal editorializado a través de los medios porteños que se agarran de cualquier cosa para pintarle adversidad terminal al kirchnerismo.

Plantéese en términos de mera conveniencia, si se quiere. Es, señores, la hora de hacer política, que no es otra cosa que rosquear. Y en este entendimiento, corresponde, en lo que es la coyuntura particular de Córdoba, aceptar la supremacía local del sector de Unión por Córdoba, porque eso será lo mejor para el kirchnerismo de cara al futuro, para plantear las discusiones necesarias, que ya apuntamos más arriba, como corresponde: desde adentro. Ya lo dije en enero para los que dicen que Scioli no es kirchnerismo, y lo reitero ahora: tienen que estar todos acá, y desde ahí, en todo caso, es que se “domestica” al candidato. Desde el desarrollo del sustento que, en términos de despliegue, necesita, y el compromiso que, entonces, deberá demostrar para con esas estructuras: no hay que preocuparse tanto por lo que crea Gallego sobre el marxismo, sino, más fácil, por hacer crecer el desarrollo del kirchnerismo en Córdoba, y que entonces De La Sota no pueda hacer como si ese no existiera.

Entonces, a ese crecimiento de opción K en Córdoba -que, reitero, es pobre- que refiero, y como dice y pide el FPV local (Pipi Francioni, Accastello, Nebreda, Giacomino, Cantero, etc.), le conviene el triunfo de De La Sota. Y a la fuerza nacional, le conviene el desarrollo su opción cordobesa, que va atado al triunfo de De La Sota, con lo cual no hay mucho que pensar. Los acuerdos están, la posición de De La Sota -al que, por su propio porvenir, nada le conviene más que un triunfo de Cristina- es difícil y por demás entendible atento la ponderación que del kirchnerismo hay en amplios sectores de Córdoba -que no es buena, por si hace falta aclararlo-. Pero hay necesidades mutuas, a ninguno le conviene una colisión.

Lo que el kirchnerismo necesita para la elección nacional de Córdoba, entonces, requiere, siquiera como mal menor -no es mi opinión, ésta: digo, que sea el mal menor: creo que es lo mejor, derecho, viejo-, una victoria de De La Sota. Ojalá así sea. Es la política. Y hay que hacer política.

2 comentarios:

  1. Articulo interesante. Informativo. Humildemente al autor, sintetiza!!!

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  2. Soy el autor, no me loguea: Jajaja... Poco más de una hoja de Word en Arial 10 justificado. No es mucho. Pero, ¿quién sos?

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