viernes, 28 de mayo de 2010

Bisagra bicentenaria

Se ha escrito y dicho mucho y muy bueno por estos días respecto de lo que fue la impresionante fiesta del bicentenario. A uno le queda bastante por repetir y muy poco, salvo dos cositas chiquitas, para el final, para agregar, a modo de humilde conclusión personal.

La crispación ciudadana, finalmente, no existe más que entre algunos abonados al odio eterno. Es, sobretodo, un sentimiento propio del establishment que ve reducidas sus tasas de ganancias por primera vez en años, o de dirigentes a sueldo de aquellos, quienes por medio de mostrarse crispados canalizan y vomitan sus impotencias políticas.

El odio unánime contra el gobierno no era tal, CFK bailó murga –ahora falta la cumbia en jeans y zapatillas-, discurseó, y caminó frente a y entre medio de multitudes no plenamente afines, sin por eso tener que enfrentar reprobaciones de ningún tipo, como les hubiese gustado a varios que ocurriera. Otro tanto podría decirse del miedo a salir de casa y/o la violencia irracional que, algunos dicen, estaría desatada entre la sociedad.
Sociedad que estaría partida al medio irremediablemente, incapaz de juntarse en un festejo como el que se vivió. “Ni libres, ni unidos: dominados por el rencor”, dijo –y es solo uno entre muchos ejemplos-, Alfredo Leuco. Ajá, se notó, sí.

Había alegría contenida, ganas de festejar, y sobre todo, consenso (ay) sobre que había motivos para hacerlo. Quien capitalizará el suceso (tema que se pretende instalar para eludir retractarse de los fallidos anuncios de cataclismos nunca ocurridos), poco importa. Está, y sobre eso es más fácil trabajar, para cualquiera. Para cualquiera con ganas de hacerlo en esas condiciones, claro. Esto es una novedad, cuando hacía demasiado tiempo que se pensaba solamente a partir del descontento.

La otra novedad, a juicio de este comentarista, se coló casi de casualidad. Se volvió a hablar de conceptos como pueblo y patria. Y la puta que no es poco. Siendo que desde hace no poco tiempo se intenta (con este gobierno como principal pero no único actor) pelear contra la hegemonización del sentido público ejercida a través de la deformación y el copamiento del lenguaje, retornar a palabras que se creían olvidadas, o se calificaban como propias de otros tiempos.

Murió el “la gente”, definitivamente. Y eso se pudo solo a partir de que ese pueblo pudo recuperar lo que antes hubo de resignar: la calle, la alegría, la pasión, la reunión popular. Fue mejor el segundo centenario que el primero. No quedaban dudas, pero hacía falta una pueblada de estas para confirmarlo.

Es el primer paso para entrarle duro a la interpretación hecha de arriba hacia abajo. De aquí en más, no hay que permitir las construcciones, hay que construir por propia mano. Es un cambio de paradigma, le guste a quien le guste, le pese a quien le pese.

P.D.: Otra cosa buena es que, de que la presi no fue al Colón con Ricardo Fort, de que el gobierno se quería apropiar del bicentenario, y de otras tantas estupideces, se ocuparon los mismos de siempre, que por suerte no tuvieron cabida alguna. No podía esperarse otra cosa, salud.

jueves, 27 de mayo de 2010

El juego y la droga: Sí y no, y por qué no con Sanz

Queda viejo esto, pero bueno. Ernesto Sanz dijo que “la asignación universal por hijo, que es buena, en términos teóricos, se está yendo por la canaleta de dos cuestiones: el juego y la droga”. Textual. Mencionó para sustentarse encuestas que no mostró y que no conoce nadie.

Nada de “me sacaron de contexto”. Más allá de esta transcripción, a Sanz se le oyó –y muy clarito, vale decir-, antes de leerlo. No tiene chance alguna de desmentirse o defenderse, aunque y pero lo intentó. Lo que dijo lo dijo y santas pascuas.

El Presidente de la UCR rememoró a su tocayo y correligionario Sammartino, aquel que calificó al pueblo manifestándose en la Plaza de Mayo de 1945 como “aluvión zoológico”. Raúl Alfonsín había hecho mucho para desligar al radicalismo de conceptos tales. Pero hoy no quedan ni vestigios de alfonsinismo en el radicalismo, todos se asemejan a Sammartino (o a Alvear). El hijo de la democracia o Stolbizer, quizás, pero los que cortan el bacalao (o los elegidos del establishment, que es lo mismo), son otros.

Es cierto que nombró dos problemáticas reales y que merecen atención. No estaría de más discutirlas. Alguien lo reclamó en Artepolítica Pero tres cosas, sin embargo, impiden subirse a ese debate en razón de los términos en que fueron planteadas por Sanz.

Primero, la conexión perversa que se intenta entre la que es la medida de transferencia progresiva de recursos más importante desde la recuperación democrática, y el juego y la droga. No se sostiene de ninguna forma. Lo que se intenta es deslegitimarla desde algún lugar, siendo que desde los resultados duros (bajaron pobreza e indigencia), son excelentes, incontrastables. Es de lo más bajo mentar dichos flagelos en la misma oración que la AUH. Y nada inocente, las declaraciones fueron efectuadas apenas conocidos los números del éxito.

Segundo, porque se pretende discutir focalizado. La droga y el juego son solamente problema de los pobres. Discutamos de falopa, de acuerdo, pero completo. De los que fuman paco, sí, pero también de los pendejos “bien” que se matan a pastillas en Sunset y demás lugares en los que hay que dejar medio sueldo en entrada nomás. O de los muertos que tienen unos cuantos señorones en los casinos de distintos hoteles a los que se escapan de tanto en tanto.

Tercero y último: Como se dijo al principio, Sanz dijo lo que dijo, el audio está crudo, sin edición ninguna. Pero luego intentó desdecirse, apeló al viejo “me sacaron de contexto”, sus pares radicales lo defendieron de lo indefendible por medio de una solicitada. Con el que no se hace cargo de sus palabras, que todos oímos, no vale la pena sentarse siquiera a tomar un cafecito. Ante todo que se haga cargo de su actitud de cavernario y gorila, luego veremos.

Pasaron casi sesenta y cinco años, y no han aprendido nada.

sábado, 22 de mayo de 2010

Dos reflexiones: Diego, sus 23 y el tiempo que queda de acá al mundial; La execrable expulsión de Tolo Gallego de Independiente

Bueno, ya estamos. Con los veintitrés soldados definidos, es tiempo de Diego. De que pueda darles rodaje, ensayo, prueba y error, repetición, a sus designados, a los fines de poder conseguir lo más difícil, la amalgama de las individualidades. En tiempos en que la categoría DT de selección está muy cuestionada, ya que el poco espacio temporal para estar con los jugadores atenta contra la misma, haciendo más propio hablar de seleccionadores, conviene depositar todas las esperanzas en los días previos que se iniciaron el día del anuncio de la lista.

Hay que confiar en Maradona. No porque uno sea oportunista de subirse justo en la previa del inicio mundialista, sino porque ha empezado el técnico a dar una tras otra señal de tranquilidad. Para sus jugadores, que a fin de cuentas es lo más importante. Se le oye seguro y claro. Confiado en haber encontrado una forma, en como desarrollarla, y en que la misma le brindará lo que está buscando. Bien por él. Cuando Maradona es el DT que charla con Niembro y desmenuza su equipo, se acerca a lo que uno puede y debe exigir de un entrenador. Muy distinto de cuando se lo come el personaje que juega al transgresor. Imagen que se alimentó desde medios que en su momento le hicieron el juego, porque era redituable un personaje que ofendiera por igual a distintas figuras de primer nivel de todos los ámbitos de que se trate, y de la cual parecieron sorprenderse y con la que se enojaron una vez que decidió dirigir sus dardos contra antiguos promotores. Discusión vieja y ya sin sentido, como no sea para repetirse una y mil veces en el deseo de que no se vuelva a caer en situaciones que no harán bien al clima de armonía que debe reinar durante la cita mundialista.

Cuatro, uno, tres, dos (4-1-3-2), el número de teléfono elegido por Diego para que su equipo empiece los partidos. La dinámica, se sabe, los irá moviendo. Los rivales plantean encrucijadas que deben resolverse en el desarrollo del juego. Cuatro centrales en la línea de fondo, sin despegarse mucho, presionando hacia delante. Pensemos que alguna vez se podrá ver a Jonás bajando a marcar punta (y sí, el equipo quede con cinco atrás, ¿cuál sería el problema?); que Di María puede llegar a pararse mucho más arriba de la línea de volantes y sumarse a Messi e Higuaín, a priori los delanteros que asoman titulares. Mascherano será libero delante de los cuatro centrales del fondo. Verón flotará entre delante de Javier, detrás de los puntas, y entre medio de los carrileros. Será conductor, aportará roce, pinta que se moverá al estilo de los volantes europeos modernos (Xavi, Iniesta, Ballack, Lampard, Gerrard, Pirlo). Eventualmente se acercará a Mascherano o a los delanteros, según la situación lo amerite.

Arriba, Higuaín irá de eje, será un nueve bien clásico. Messi, dijo Maradona, tendrá libertad de moverse por donde le plazca. Es bueno eso, ha evolucionado, y hoy entiende bien cuando conviene buscarle la raya a un lateral, cuando atraer centrales a buscarlo, cuando tirarse a la espalda de los volantes contrarios. Que busque asociarse con quien mejor convenga (Jonás, Verón o Di María), lo importante es tanto no aislar a Higuaín como que no se retrase mucho a buscar la pelota, pues perderá explosión. Maradona sabe que Bilardo, en México 86, le armó la mesa a él para que estuviera cómodo, y parece pensar en hacer lo mismo para Messi. Eso incluye no juntarlo con jugadores que lo suplementan en vez de complementarlo (Agüero, Tevez). Los enanos ya han sido probados juntos, no anduvo, basta de retórica filosófica sin sentido, juntar habilidosos amontonados no es garantía de buen funcionamiento, más bien todo lo contrario. En todo caso, una variante ofensiva más apropiada sería el ingreso de Diego Milito. En resumen, que nadie entre a duplicar lo que ya hace Messi.

Mucho laburo y cero puterío. Por treinta días, al menos, es, más que un consejo, un ruego.

- - -

Uno hubiera querido hacer un balance amable de lo que fue la temporada de Independiente. Uno pensaba en no caer en el exitismo resultadista, valorar lo hecho, ver la mitad llena del vaso, y pensar en lo que venía, en un proyecto, como se suele decir, de largo plazo. Pero algo, o alguien, no lo permitieron.

El bloguero habla con la ventaja de ser hincha de Independiente, y dos veces votante del Sr. Presidente de la institución. Es triste, a mi entender, el trato que se le dio a Américo Rubén Gallego. ¿Por qué empezar por la tristeza? Para no dejar de tomar en cuenta, en primer lugar, lo que se considera más importante: la persona. Gallego, DT de elite (entre los mejores cinco argentinos para este comentarista, por detrás de Bielsa, por delante de Ramón Díaz, Sabella y Russo), campeón en casi todos los lugares en donde trabajó, legó dos veces a Independiente, con el club en la misma situación: caótica. Ambas campañas previas a las dos llegadas de Gallego al club, estuvieron entre las peores de la historia del mismo. Y, sin embargo, Tolo no dudó en llegar a dar una mano. Claro que no lo hizo gratis, ¿por que demonios debería haber venido a trabajar gratis? Pero vino. A arriesgar su prestigio, que antecedía a su primer ciclo en el rojo. ¿Merece Gallego, con esos antecedentes, que se le deje de lado de esta forma? Seguro que no, al margen de que guste más o menos.

Dicen el Sr. Presidente y el Sr. manager del club, que quieren apostar a un proyecto que apunte a promover valores de inferiores, y que entonces Gallego no es apto para eso. Bueno, para empezar, deberían explicar porque Garnero sí está capacitado, siendo que no cuenta con ninguna experiencia que lo sustente, solamente dirigió en Arsenal (y le fue muy mal). Luego, uno supone que no hace falta recordar que es en el período Gallego que se consolidaron Gabbarini, Galeano, Velázquez, Mancuello, Patricio Rodríguez, tuvo lugar -y mucho- Federico González. ¿Existe algún otro DT en los últimos años que haya hecho algo parecido, que acepto igualmente que no es mucho? ¿Cuantos valores juveniles promovió el Sr. manager durante sus tres períodos –por cierto, mayormente tristes- como entrenador del club? Si uno pregunta es para saber desde que autoridad se da el lujo de dar cátedra. Siempre, de todas formas, Gallego tuvo a mano jugadores de inferiores en los clubes en los que estuvo: Cavenaghi, Garcé, Saviola, Ariel Franco, Demichelis, Guillermo Pereyra, Damian Álvarez, D´Alessandro, entre los que de apuro se me ocurren de su paso por River; Belluschi, Marino, Germán Ré, Sebastián Domínguez, Vella, Scocco, Borghello, Steinert, Ezequiel Garay, Lenandro Fernández, de su paso por Newell´s. Es solo una verdad instalada, esa de que Gallego solamente dirige si le traen grandes figuras.

Suele decir el Sr. manager, y uno comparte, que no solo importa salir campeón. Cuesta entender, entonces, porque no sigue el ciclo de Tolo. El primer esbozo de proyecto siquiera de mediano plazo en la era del actual Sr. Presidente en materia de fútbol profesional (porque en otros aspectos es muy valiosa su gestión), era el que inexplicablemente acaban de dar por terminado el Sr. Presidente y el Sr. Manager. La temporada 2009/2010, tuvo a Independiente como 3º en un campeonato, y 4º en el otro, tras penar en los últimos puestos varias veces los últimos años. Se sacaron 68 puntos, contra 38 de la temporada inmediatamente anterior. Se logró la clasificación para la Copa Sudamericana 2010, y se tienen buenas expectativas para la Libertadores 2011. Se ganaron seis de los ocho clásicos de la temporada, 4 de ellos como visitantes. Todo eso, con un equipo armado por, apenas, siete refuerzos: Piatti (colgado en Gimnasia LP), Acevedo (colgado en Ucrania), Vellla (colgado), Busse (desconocido de Gimnasia jujeño), Matheu, Silvera (golpeadísimo fisicamente) y el desconocidísimo Matín Gómez de Independiente de Mendoza. Nada de todo eso le costó grandes erogaciones a Independiente. Además, resucito a Gandín (goleador del equipo en la temporada, con 15) y Nuñez (9 conquistas), que a su llegada estaban híper relegados y para dar el adiós. Hoy, son potenciales ventas.

El saldo de ambos ciclos Gallego en Independiente, a juzgar por lo aquí expuesto, es altamente positivo. Pero se tuvo que ir. Uno no puede creer, no quiere creer, que sea cuestión de celos. De que porque la hinchada canta por Tolo y no por el Sr. Presidente ni por el Sr. Manager, o que porque el nombre de Gallego, al revés del de aquellos dos, está asociado a uno de los campeonatos que el club obtuvo en su historia, haya tirria con él y entonces se lo despide.

Sería, además de triste, para temer por las manos en que está depositada la suerte de la institución.

viernes, 21 de mayo de 2010

Alegría versus la judicialización en torno a la Ley de Medios

(Nota del autor: la presente nota ha sido publicada en una revista que la JP de La Matanza acaba de sacar a publicación desde el mes de Abril)
- - -

“El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza.”. (Arturo Jauretche)


La nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue una conquista del campo popular. Quienes entendieron que la clave era agruparse, en un mundo que cada vez más transita el individualismo, generaron un marco de referencia -los famosos 21 puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática- que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner hizo propios (lo cual no es un pecado) sistematizándolos en un proyecto de avanzada, que se convirtió en ley gracias al concurso de mayorías parlamentarias tan amplias como heterogéneas. La militancia -paciente, constante, inclaudicable-, tuvo la suerte de encontrarse con una fuerza política que, por primera vez desde 1976, decidió cambiar el eje de alianzas. La política se trata de eso. Una fuerza determinada decide donde buscar sus sustentos, sus alianzas, que nunca pueden ser totalmente abarcativas porque eso supondría que se puede despreciar el fenómeno propio de toda sociedad democrática: el conflicto. Los intereses existen, y son irreconciliables. No existe el consenso, sino mayorías y minorías.

Algo de esto dijo Miguel Pichetto la noche que el proyecto se discutía en el senado. Un discurso por demás realista, donde puso, blanco sobre negro, que se debatía, primero, por intereses -los de los grupos infocomunicacionales-; y segundo (en orden de aparición, pero no de importancia), la posibilidad de cuestionar el orden de prelación y jerarquía de esos intereses sociales. Si se renuncia a interpelar a los poderes fácticos, se legaliza y se asume como algo natural, inmodificable el esquema de privilegios sociales. La historia entera del kirchnerismo ha sido el planteo de reformas y avances. Moderados, sí. Pero que ni así pudo evitar el odio de aquellos que no toleran ni el más mínimo vestigio de renovación. En la onda de posneoliberalismo imperante en Sudamérica, única garantía de que fuerzas populares irrumpan en el debate público, estos gobiernos reciben críticas tanto del lado de los sectores de la derecha que intentan hegemonizar el sentido común, cuanto de los infantiles que juegan a que son de izquierda, plantean objetivos híper maximalistas, desestiman cualquier avance mínimo y no aceptan nada que no sea “los ricos al paredón”, con lo cual caen en la tontería de signar este proceso como “más de lo mismo”, sentencia que solo su formidable incapacidad de leer procesos políticos puede sustentar. Y obvio, de más está decirlo, le hacen el juego a la derecha vernácula.

Perdida por parte de las empresas de medios la batalla de las narrativas (lo cual se expresó en que tuvieron que aceptar la idea de la necesidad de una nueva ley de medios, después de años de negarse siquiera a mencionar la posibilidad de abrir debate, nunca era el momento), comenzó la batalla de tribunales. El jurista Gustavo Arballo, avezado en derecho público y autor del blog saberderecho (en un psot de fecha 29 de marzo de 2010); y el especialista en ciencias de la comunicación, Martín Becerra (en el Página 12 del 17 de marzo de 2010), explicaron muy bien la insensatez de la carrera judicial emprendida contra la nueva ley de medios. Abundar en las falencias técnicas de las demandas, que las hay a montones y evidencian la gran complicidad de muchos jueces dispuestos a tirar para el lado de los oligopolios mediáticos, excede la capacidad espacial de esta columna. A vuelo de pájaro, podemos mencionar algunas contradicciones en que han incurrido los demandantes. Dicen que no pudieron leer el proyecto, pero fatigaron mil programas de TV para explicar sus supuestos vicios de constitucionalidad. Dicen que faltó debate –desconociendo el inmenso proceso de elaboración previa-, pero reponer la norma de la dictadura implica poner en vigencia un instrumento que verdaderamente tuvo nula discusión. Eluden los sorteos de juzgados para buscar amigos. Se pasan por alto reglas básicas de derecho, que se aprenden desde el CBC.

La onda de buscar en los tribunales lo que no pudieron conseguir en las cámaras legislativas, tiene su explicación, está en el corazón de este debate. Más allá de la letra de la ley en sí, los medios hegemónicos perdieron una pelea mucho más importante. La sola puesta en discusión de la norma, evidenció, echó luz sobre que son constructores y no transmisores de realidad, cosa que no está mal, en tanto todos tengamos iguales posibilidades de hacerlo. Tuvieron el apoyo de quienes odian irracionalmente al gobierno, pero lo otro queda. Aún para los más antikirchneristas, quedó claro que ningún medio defiende otro interés que no sea el propio. Hoy reciben el apoyo del nuevo gorilismo, pero mañana pueden perderlo fácilmente, porque se esfumó su fama de inmaculados (aparte de la de invencibles). Por eso necesitan consolidar sus mal habidos esquemas de negocios, porque la interpelación a que se verán sometidos, recién ha comenzado.

Pero esas mismas fuerzas populares que pujaron por hacer nacer la ley, están invadiendo las calles para evitar que logren asesinarla. Si se pudo lo uno por ese camino, no hay razón para desestimar que sea esa la forma de conseguir lo otro. A llenar, pues, las plazas de la república, como viene ocurriendo en estos primeros meses de 2010. Ese es el camino. Teniendo claro el adversario, las formas, la medida de lo justo y lo necesario, haciendo política. Y sobre todo, manteniendo algo que la presencia en las calles expresa más que bien: evitar que nos depriman y nos roben la alegría, como enseña el presidente ecuatoriano, Rafaél Correa.

La felicidad es nuestro mayor capital político, el material más fuerte para la construcción de alternativas populares.

Ya decía Perón, que para él, la mitad de su obra era que el pueblo estuviera contento. Cúmplase, pues.

jueves, 20 de mayo de 2010

Se cae la Moncloa y la paga Baltasar Garzón, ¿los imitamos?

Una idea respecto de la cual vienen machacando y mucho, tanto dirigentes como voceros de la derecha vernácula, es aquella de la necesidad de acordar cuatro o cinco políticas de modo horizontal, que serán respetadas a rajatabla sea quien sea que surja electo de entre las filas del Grupo A. Políticas de estado, que le llaman. Ponen de ejemplo los supuestos beneficios que trajo el pacto de la Moncloa en la España del postfranquismo.

Hay la idea de que una política de estado surge de una cómoda charla de café. José Natanson,
en el Página 12 del último domingo, argumenta en contra de esta idea:

“Para cierto sentido común, una política de Estado –entendiendo como tal aquella que trasciende un gobierno determinado y se torna más o menos permanente– es una decisión que la dirigencia política toma alrededor de una mesa, escribe en un papel y queda congelada para siempre. En realidad, se trata de algo bastante más complejo”.

“(…) una política de Estado no es un programa predefinido que se escribe en un documento y nunca se toca, como creen algunos analistas, como si fuera posible adoptar medidas estratégicas, de horizonte largo, sin sinuosidades ni conflictos, sin generar ganadores y perdedores, y como si su ausencia respondiera sólo al egoísmo intrínseco de los políticos. La historia enseña que las políticas de Estado son menos el resultado de un compromiso adoptado por generosidad patriótica que la consecuencia de una ecuación política que aprovecha una oportunidad histórica. Una política de Estado nace cuando una fuerza hegemónica impone, a menudo contra la opinión de la oposición, una medida exitosa que luego es asumida como propia por el resto los partidos. Se trata, en suma, del resultado complejo –y parcialmente cambiante– de la combinación de fuerzas políticas, equilibrios sociales, historia y cultura.”
.

Pero el punto es que no es que uno descrea de las banderas de acordar iniciativas que abarquen una cantidad de actores que trasciendan las disciplinas partidarias. Los acuerdos unánimes en cuanto a la ley de financiamiento educativo llevaron a elevar enormemente el porcentaje de PBI destinado a la materia y establecer las paritarias docentes. Otro tanto en cuanto a las leyes de seguridad interior y defensa e inteligencia nacional, hicieron que las declaraciones cavernícolas de ídems como Abel Posse, Diego Guelar y Eduardo Duhalde generasen olas masivas de rechazos de parte de la cuasi totalidad del arco dirigencial. Similares reacciones vienen generando también las malintencionadas asociaciones que intentó efectuar entre la Asignación Universal por Hijo y las adicciones –al juego y a la droga-, el presidente de la UCR, Ernesto Sanz. La ley de medios recorrió un camino parecido, de indiscutibles mayorías de apoyo por abajo (las organizaciones sociales que parieron la gesta), y por arriba (147 a 3 en Diputados, 44 a 24 en la cámara alta, nada mal). Claro que ahí son otras las disputas de intereses, de actores que no tienen, por cierto, la valentía de lanzarse a jugar por sí mismos -“animémonos todos y vayan ustedes”, dice un dicho-.

Todos estos ejemplos hablan de un cambio cultural. Pero ninguno de ellos recorrió el trazo lógico acuerdo-norma-conducta-resultado. Más bien tenemos que primero se rema contra la corriente, se convoca in crescendo luego, se obtiene el resultado –la ley-, por último.

Y si el ejemplo a seguir es España y su Moncloa, bueno, la actualidad habla por sí sola del fracaso. El propio Natanson lo advertía en otra columna de Página pero de 2009, donde desentrañaba lo que fuera aquella sucesión de pactos. Y sus conceptos al respecto anticipaban bastante de lo que por estos días escribió Aldo Ferrer en BAE, al respecto de la crisis financiera española.

Decía Natanson: “El primer error, el más básico, consiste en suponer que el desarrollo español de las últimas décadas se explica por el simple hecho de que sus elites un día se pusieron de acuerdo alrededor de algunos temas básicos, ignorando el pequeño detalle de la ubicación geográfica: desde su reinserción en Europa, España ha sido el máximo receptor, en cifras absolutas, de los fondos europeos, creados por la Unión Europea para apuntalar el desarrollo de los países más retrasadas y lograr la convergencia económica y social (en términos porcentuales el país más beneficiado ha sido Irlanda, el otro milagro europeo, y –no casualmente– la otra economía-burbuja que estalló con la crisis). Gracias al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Fondo Social Europeo, el Fondo de Cohesión y el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola, España ha recibido, desde 1986, un saldo neto de ¡93 mil millones de euros! Esos fondos han supuesto, como media anual y en términos netos, un 0,8 por ciento del PIB o, lo que es igual, alrededor de 5275 euros por habitante a lo largo de estos años, unos 260 euros por habitante y año. Incluso ahora, ya convertido en un país desarrollado, España sigue recibiendo dinero: para el período 2007-2013 se estima percibirá unos 31 mil millones de euros, y recién en una década dejará de recibir y comenzará a aportar para sostener a los países menos desarrollados de los 27. La pregunta es simple: ¿cuánto pesó en el desarrollo de España el apoyo de Europa y cuánto la inteligencia y la voluntad de diálogo de sus políticos?”.

Dice Ferrer: ”Como resultado de éstas y otras perturbaciones, desde principios de 1970 hasta la actualidad, a nivel de la economía mundial, bajaron las tasas de crecimiento del PBI, empleo, productividad del trabajo, acumulación de capital productivo y comercio internacional, respecto de las vigentes en el “período dorado”. En las economías occidentales aumentaron la tasa de desempleo y la desigualdad en la distribución del ingreso. Los problemas fueron particularmente graves en las economías vulnerables, como lo fue la argentina bajo el período neoliberal (1976-2001/2) y lo son ahora, entre otras, las de Grecia y España. Es decir, aquellas economías que apalancaron su gasto sobre la deuda y el crédito internacional, perdiendo el equilibrio de sus pagos externos y las finanzas públicas..

Pese a todo, el convencimiento en España sigue firme. Se anuncian y concretan ajustes durísimos. La experiencia local en la materia autoriza augurarles que van por mal camino, pero eso es harina de otro costal. Casi simultáneamente al crack, en España han suspendido en sus funciones a Baltasar Garzón, por violar uno de los puntos nodales del “gran” acuerdo: la amnistía para los crímenes del franquismo.

Entonces, viendo los últimos acontecimientos en España, y observar como aquí, sin embargo y a pesar de todo, se insiste y se insiste en la idea de imitarlos, nos obliga a pensar si a lo que se invita no es al que del Pacto, en lugar de, como parecen hacer creer, el como, actuaron los españoles. Un que bastante feo, por cierto. Un que al cual nadie, no con dos sino con medio dedo de frente, querría regresar.

Si la propuesta es preparar el terreno para la desregulación del mundo financiero, y perseguir a quienes se dedican a perseguir asesinos, genocidas y terroristas de estado, sorry, but don´t count on me. En esta, quien firma, pasa; mejor súbase el resto a lo construido e Argentina desde 2003 a la fecha.

lunes, 17 de mayo de 2010

Te ganamo´ en tu cancha, te ganamo´ e´ local

En los sucesivos y constantes éxitos del gobierno kirchnerista en materia de política internacional –sentencia esta que no pertenece a este comentarista, sino al analista ultraderechista Carlos Escudé- pueden rastrearse algunas de las causales del odio irracional que despierta el mismo.

Ya Eduardo Aliverti, en un memorable editorial de hace unos meses, dijo que entre otras podía buscarse por el lado de la afectación a unos cuantos símbolos “intocables”: el bolsillo del “campo”, el de los poderes financieros, el de las empresas de medios medios (que no son lo mismo, pero se parecen bastante entre ellos).

Otro tanto lo podemos encontrar en los dichos del jefe de la U.C.R., Ernesto Sanz, contra el inconmensurable éxito de la AUH, que rememoran las de otro Ernesto radical, Sammartino, aquel del “aluvión zoológico” respecto de la pueblada del 17 de octubre del `45 y vuelven para atrás todo lo logrado por la presidencia de Raúl Alfonsín.

Que decir de la vena que han de provocar los formidables números en materia fiscal, comercial y de reservas del BCRA. ¿Cómo los zurdos montoneros logran todo aquello a lo que los ortodoxos siempre dijeron aspirar pero haciendo exactamente todo lo contrario a lo que inveteradamente recomendaron (y siguen recomendando, porque sobre todo tienen la cara de granito)?, se deben estar preguntando.

Cuando un equipo te gana, y encima se roba tus banderas, pues a ese equipo le vas a tener leche para toda la cosecha.

Resulta que a CFK le dan apoyo irrestricto y unánime los países del grupo Río en la cuestión Malvinas, la visita Hillary Clinton; la invita y recibe Obama personalmente; es tapa del Washington Post; recibe por primera vez en la historia a un presidente ruso; el centroderecha nuevo presidente de Chile, Piñera, la elige como primer visita; Mujica otro tanto. Al ex presidente de la nación y actual diputado y jefe del peronismo, Néstor Kirchner, lo eligen Secretario General de UNASUR todos los popes sudamericanos: tanto los que según los grandes analistas “hacen todo bien” (Brasil, Uruguay y Chile, así juntitos son nombrados siempre), como aquellos que “hacen todo mal” (Venezuela a la cabeza, claro, pero también Ecuador y Bolivia). Todo mientras desde los medios se porfiaba –se sigue porfiando, en realidad, vale decir- que Argentina está caída del mundo. Aislada, olvidada. No se nota, pues.

Y ahora, en medio de la marejada que sacude a Grecia –cuyo Presidente pidió reunirse a solas con la nuestra- y España, Cristina va, se planta, despotrica contra los planes de ajuste –que van al fracaso ineludible-, recomienda como sí salir. Ya lo había hecho cuando la crisis de las subprime en pleno Wall Street, aquello de que “nosotros no necesitamos ningún plan b”. Tenía razón: hasta el FMI dijo que entre los que mejor resistieron 2009 estuvo Argentina, junto a Brasil, India, China y Japón. Lo dijo también Mario Blejer, otro que no es del equipo, a Marcelo Bonelli hace pocos días.

Hoy CFK se dio el lujo de auspiciar, como jefa pro tempore del Mercosur, el relanzamiento de las relaciones comerciales con la Unión Europea, marcando la cancha: "Hay que dejar de verse como clientes para comenzar a verse como socios. Todos tienen que obtener alguna ventaja para que la negociación sea compatible", "Lejos de atemorizarnos o amilanarnos, deben comprometernos a rescatar el valor de la política como instrumento transformador de la historia ya que tanto hincapié se ha hecho sobre la economía, el mercado y lo financiero", "Se derrumbó estrepitosamente el reino del pensamiento único".

Es muy diferente esto al “Argentina parte integrante del imperio británico”, de los Conservadores de la Generación del `80; o a las noventistas “relaciones carnales". Supuestamente, esas eran las rutas mas cortas en el camino al paraíso. Supuestamente. Los hechos demostraron que yendo por allí, la nave se estrelló fiero. Y por el “camino del caos”, en cambio, no solo que se están dando las batallas que el gobierno asume como propias por ideología, sino que también se arrasa con las metas de la ortodoxia. En el discurso de Cristina se trasluce el modelo que conduce: soberanía, independencia, desicionismo, no subordinación.

Olvídalo. Son afrentas, demasiadas, imperdonables. ¿Cómo queres, nena, que no te odien?

Los 30

Yo que siempre le di duro a Diego, lo voy a defender. Me parece muy coherente su lista. O sea, pase de darle antes por poner a Gago de 8 y jugar con los tres petisos arriba, a solo no coincidir en gustos con él. Y le valoro así todas las decisiones que tomó con los 30, en base a lo que explicó querer del equipo.

Empecemos por los arqueros. Estuvo bien ya en definir los tres, les da seguridad que es lo que más necesita un portero. Tener a Gabbarini en el banco iba a ser mucha presión, decidió por un tipo que no le va a pedir nadie, desde ahí se entiende, el tercer arquero no va a jugar, ¿o alguien se acuerda del tercer arquero del 86?

En la defensa creo que es donde mejor resolvió. Los titulares ya los dijo, Burdisso es el primer suplente de cualquiera. Y después, criticar a Garce porque no llevó a Zanetti es un error. A Zanetti el lugar se lo saca Clemente, que es la opción por si quiere poner un lateral-lateral. Garce aparece porque la idea era Angeleri, que puede ser lateral y central, pero no se recuperó del todo. Y la verdad que Garce se le parece bastante en ese sentido. Igual el que parece que va es Coloccini, también parecido a Angeleri (y de 5, ojo). Está bien que busque polifuncionales, le dan mas espacio arriba. Tal vez le discuto a Clemente por Zanetti, sobre todo porque Zanetti también podría ir al medio, pero se ve que no necesita mas nada ahí, y que se concentren en atrás. Aparte, sacar a Zanetti de los 30 es una cosa y sacar a cualquier otro es distinto, hubo respeto me parece. Lo de Insauralde por Milito (supongamos que entró por Milito). También son cosas que ya pasaron. Bilardo en el 86 dejó afuera a Trossero para que no le hiciera mucha sombra a Passarella. Después se lesionó, entró Brown que nadie lo tenía muy en cuenta y terminó figura y con gol enla final. Supongamos que se lesiona Samuel. Está claro que Milito es mejor que Burdisso, pero que entre Burdisso no te condena, juega hace mucho en Europa, salió campeón de todo, está a la altura. La diferencia está en que Milito dentro del plantel es competencia para Samuel y Burdisso no -salvo catástrofe, obvio-. Reitero, son decisiones que siempre se han tomado, darle confianza a uno. Y de nuevo, dejar afuera a Insaurralde, ¿quien se muere si queda afuera? Dejar afuera a Milito es otra cosa. Yo apuesto entonces: Otamendi, Demichelis, Samuel, Heinze, Burdisso, Coloccini, Clemente.

Yo jugaría con laterales, pero hay que decir la verdad, nadie se muere en el mundo por laterales argentinos. Miren de cuantos centrales buenos hablamos. Laterales lloramos por uno y gracias. Monzón a mi me gusta, pero quedó afuera del mundial y no vi que se haya caído la bolsa de valores, ni quebró ningún banco. Tenemos carencias ahí, históricamente las tuvimos: Menotti de 4 puso a Olguín que era una especie de Milito pero derecho, con técnica y alta pegada. Pero no era 4, zafaba por su dominio. Y salimos campeones igual. Bilardo inventó la línea de 3 y enterró el problema. Basile puso de 4 a Sensini, que tampoco era 4. Passarella y Bielsa, 3 atrás de nuevo. Habrá que laburar en inferiores con eso, pero con una mano en el corazón, ninguno de los laterales que tenemos se pone solo, ninguno te obliga. Volviendo a lo de Olguín, alguno quizás alguien dice que entonces Milito también podría ser el 3. Sí, coincido. Pero bueno, Heinze juega hace mucho en Europa, y jugó mucho más de 3 que de 6. La verdad que no es un virtuoso, pero que se yo, algo debe tener. Fue campeón de 4 ligas europeas diferentes (Portugal, Francia, España, Inglaterra). Fue titular siempre, y en clubes muy grandes: Sporting de Lisboa, Paris Saint Germain, ¡Manchester!, ¡¡¡Real Madrid, la casa blanca del buen fútbol!!! Hoy Olimpique de Marsella. Que se yo, algo debe tener. Juega desde Bielsa de titular siempre en la selección. ¿Tantos pueden ser tan ciegos? ¿Tantos se pueden equivocar con algo que parece estar tan a la vista? No me vengan con que tiene un representante jodido, por favor.

En el medio tengo mas dudas. A los titulares, le sumamos a Bolatti (y con Mercier por Gago, repito lo de Zanetti y Milito). Para mi Sosa va, el hecho que haya incluido a Blanco me parece que lo demuestra. O sea, piensa en Sosa, y lo metió a Blanco entre los 30 por si se cae, tener uno parecido. Van 6. Olé puso en duda a Pastore, que parecía seguro (ojala, dios te oiga Olé). Puede que opte por Maxi y deje a Sosa para ser también alternativa de Verón. Estamos especulando, de esto mucho no dijo. Datolo no creo, debe estar por si a Di María lo atropella un camión y nada más. Yo prefería a Cambiasso por Bolatti, pero de nuevo, son gustos. Creo que Cuchu que viene jugando de 5 solo en Inter era para tenerlo. Sobre todo, lo veo con mas marca que Bolatti, Gago y Mercier. Pero bueno, nunca lo tuvo muy en cuenta tampoco. Si va Coloccini también tenes uno por urgencia ahí (solo por urgencia, no como Pekerman que lo llevó de primer suplente de Mascherano).

Arriba es donde menos coincido. Insisto que 6 delanteros, si jugas con dos arriba, son muchos, sobran, no significa que sea más ofensivo. Sobre todo si lleva a Sosa y Di María. Me parece que tendría que llevar 5 arriba y un volantes mas, o sea 8. Seguro queda afuera Lavezzi, el que le puede dar una variante. Llevamos a Aguero y Tevez juntos, juegan a lo mismo, ahí tendría que haber descartado uno. Y también descartar uno entre Milito y Palermo. Llevar a los dos es al pedo. Brasil lleva 4. Y lleva 4 desde siempre (2002 Ronaldo, Ronaldinho, Luizao y Edilson / 2006 Ronaldo, Adriano, Fred y Robinho. Después, sí, es verdad que llevan volantes que pueden ir arriba, como Rivaldo en 2002 y Ronaldinho en 2006), dos titulares y dos suplentes, ¿les vamos a enseñar nosotros a ellos de ser ofensivos?

En fin, dentro de todo, estoy muy de acuerdo, con algunos puntos a discutir.

lunes, 10 de mayo de 2010

Revisión, diagnóstico y recomendaciones

El Congreso nacional se conforma por medio de los resultados de tres actos eleccionarios distintos. Tres momentos que reflejan situaciones disímiles, más en Argentina donde cada vez más un año parece una era geológica. Esto es, en la actualidad, los comicios de 2005 (un tercio de los hoy senadores, los de Buenos Aires, Santa Cruz, San Luis, Jujuy, Misiones, San Juan, La Rioja y Formosa); los de 2007 (la mitad de los diputados y otro tercio de senadores); y, por último, los del reciente pero ya lejano (valga el juego de palabras) 28J09 (la otra mitad de los diputados y el último tercio de los senadores). El primero y último de dichos actos eleccionarios renovaciones parciales, y el de 2007 como parte de la elección general que consagró, además, a la casi totalidad de los actuales gobernadores (todos excepto los de Santiago del Estero y Corrientes, que por motivos internos tienen su calendario electoral interno desfasado del nacional).

Una primera lectura de todos esos resultados nos indica que se trata de una muy buena victoria del kirchnerismo –la de 2005; otra ídem pero mucho más rotunda aún -`07-; y lo de 2009 que es raro por demás. La narrativa dominante respecto del mismo instaló que “un setenta por ciento de la gente votó en contra del gobierno”. Conclusión a la que se arriba sumando la totalidad de alternativas (por así decirles) opositoras, cual si fuese posible y riguroso hacer tal cosa. No importa, es una mirada y es válida. Pero por otro lado, es igual de cierto decir que la sumatoria de las listas que se presentaron a las elecciones bajo patrocinio oficialista fueron las que más votos propios consiguieron, constituyéndose así en primera minoría. Toda esta ensalada le otorga al kirchnerismo una tropa propia bastante fuerte numéricamente hablando: sobre tres resultados posibles, dos lo favorecen, y acéptese que en uno perdió, por poco, pero perdió contra varios, lo que en política es lo mismo que decir que no ganó nadie. Ese “setenta por ciento de sufragios en contra del gobierno” no es directamente trasladable a la configuración del reparto de bancas.

Lo que sí es cierto es que el oficialismo fue derrotado, y claramente, en muchos e importantes de los grandes centros urbanos, de los cuales se nutre y sobre los cuales opera la orquesta mediática para construir humor social y/o agenda. Ahora, cuando uno revisa de nuevo los datos, descubre que tampoco en 2005 ni 2007 ganó en muchos de ellos, y eso no obstruyó la construcción de un poder político impresionante (el capital político con que asumió Cristina en 2007 fue el más grande desde la recuperación democrática en 1983, aunque luego se vio que la consolidación del mismo no era tan importante como su extensión).

Lo que sucede es que, tanto en 2005 como en 2007, las elecciones giraron en torno a la figura de Cristina Fernández (candidata a senadora en la primera, a presidenta de la nación en la segunda). Y como ganó y muy bien en ambas oportunidades, fue más fácil leer todo el resto de los números bajo la guía rectora de que el principio ordenador era la victoria de la principal figura en cuestión. Se sabe, todos buscan al ganador. Más en Argentina, más en el peronismo, más en época de híper fractura partidaria, más cuando ese que ganó tiene equipo, ideas y proyecto armado. Néstor versión veinte cero nueve, centró toda la expectativa alrededor del partido en la provincia de Buenos Aires, su partido, infundiéndole, para colmo, carácter plebiscitario. Perdió, por poquito es cierto, pero fue fácil ubicarlo como padre de la derrota.

Y la verdad es que el gobierno no quedó tan mal parado de lo que resultó de 2009. Era muy difícil que conservara lo que tenía, la victoria tenía que ser muy amplia, tarea no menor a seis años vista de iniciado un proyecto de gobierno. Más aún, el kirchnerismo había visto mermado el número que por derecho le correspondería ya antes de 2009. Es decir, si todos los legisladores nacionales hubieran mantenido fidelidad a los proyectos que los llevaron como candidatos, el gobierno tendría muchos menos problemas de los que hoy tiene. Cuenta con 87 diputados (sin contar aliados, así llega a cerca de 105) y 32 senadores (de nuevo, sin afines, con los que se estira a 35). Si de todos se exigiera lo mismo que se exigió a Borocotó en su momento, los números serían muy otros: 16 diputados más (llegaría a un más holgado casi 120 -y nombres importantes: Daniel Katz, Graciela Camaño, Jorge Obeid, Victoria Donda-); y otros 6 senadores (María José Bongiorno, Pablo Verani, Emilio Rached, Juan Agustín Perez Alsina, Juan Carlos Romero, Sonia Escudero; con los que llegaría al quórum propio, 38 -41 con aliados-). No por nada, en algún momento la estrategia fue intentar deslegitimar los resultados de 2005 y 2007 como caducos (lectura por demás antirrepublicana), tan válidos como los de 2009.

- - -

Muy bien, tenemos los datos, vayamos por el análisis. La ciencia política suele teorizar (y angustiarse) acerca de los problemas que ofrece el llamado gobierno divido (cuando los poderes ejecutivo y legislativo son de distintos signos políticos). Algo así pasa hoy en Argentina. El kirchnerismo no tiene quórum propio en ninguna de las dos cámaras del Congreso. Pero, claro, una oposición en la que domina, fue dicho, nadie, no da pie con bola. En ese contexto, además, fueron dinamitados los puentes de acercamiento parlamentario. ¿Cómo se puede agitar la bandera del diálogo y el consenso, cuando es nada en realidad lo que se quiere acordar?

Desde principios de año se mueve el escenario político por el tema del pago de deuda con reservas excedentes del BCRA. Supuestamente el problema era la instrumentación de la operatoria por medio de DNU. Pues bien, se elaboró un proyecto de ley al respecto, y sin embargo los principales mascarones del conglomerado opositor en el Senado porfiaron igual su rechazo. Gerardo Morales, comandante en jefe del combinado –seguramente el político más incompetente de la primera plana-, insultó por lo alto al pampeano Carlos Verna y a su compañera de banca en plena sesión. Lo acusó de vender su voto al oficialismo a cambio de dinero para su provincia. Aparte de no reparar en que lo que se estaba discutiendo era un proyecto del propio Verna (quien a diferencia de Morales sí fue sincero en cuanto a su rechazo a las formas del Fondo de Desendeudamiento Argentino -FonDeA-), Morales se pegó un tiro en los pies: dinamitó la precaria supremacía opositora en la Cámara alta, uno cree que para la mayoría de las leyes que se discutan de aquí a 2011. Nadie prestó la debida atención que merece este suceso, no menor. Por otro lado, convendría revisar la distribución de comisiones hecha en el Senado, que fueron copadas por medio de una votación en la que se impuso un colectivo que hoy parece ya no existir, y esto de boca de sus propios integrantes. Que distinto hablaba Morales de los pampeanos, Menem y Roxana Latorre, cuando le sirvieron para asaltar el botín. En la Cámara de Diputados, el sometimiento para contra el oficialismo está mucho más asegurado. Con una cámara no alcanza ni para sancionar leyes, ni para rechazar DNU –la sanción está a cargo de presidencia-.

Adriana Bortolozzi mediante, sesiones habrá siempre. La estrategia de no dar quórum ya fue. Hay que entrar a la cancha a jugar, y se está jugando. Da la sensación de que le iba mejor a “la” oposición cuando el oficialismo faltaba al senado y tenía la chance de robar cámara en clave de ciudadano políticamente correcto. E indignado, por supuesto. Una vez adentro de la cancha, se han enmarañado: tratan mal a funcionarias de probada trayectoria, consiguen medias sanciones dudosas como en el caso de la ley del cheque o quieren imponer recortes a potestades constitucionales como las del artículo 99 inciso 3º -DNU- por medio de leyes comunes. Y el oficialismo todavía no tuvo que usar el veto, cuando se lo acusaba de que haría abuso del mismo casi como Macri ha hecho desde que asumió la intendencia de la Capital. Nada de eso, y más: se llevó la aprobación del pliego de Marcó Del Pont y la media sanción holgada de la ley que crea el FonDeA –holgadísimo 41 a 29 para los tiempos de cerrazón que se viven en el Congreso-, al tiempo que quienes le granjearon esa media sanción le aseguran el no rechazo al DNU hasta no ser ley la por ahora media sanción, alto blindaje jurídico.

Y el gobierno sigue haciendo brochettes de buenas noticias: los impresionantes primeros resultados que arroja la instrumentación de la Asignación Universal por Hijo (el diario Perfil intentó este fin de semana operar para opacar todo ello, nadie la dio mucha bola), calificada como “pronta a ser la medida social más importante en cincuenta años” y cuyo mecanismo de actualización está pronto a anunciarse; las reservas del BCRA que no paran de crecer aún abonados ya cerca de dos mil millones de dólares de deuda; el anuncio de CFK respecto de la problemática de las deudas provinciales.

El futuro está planteado entre lo que es una primera minoría más fuerte de lo habitual ( como dice José Natanson, sólida, estructurada, cohesionada, disciplinada, con horizonte de, al menos, mediano plazo y proyectos de futuro), y nadie enfrente, porque resulta ser que las boletas que se depositan dentro de una urna luego no gobiernan. Y este comentarista copia y pega algo dicho en un post anterior: Suponiendo que el kirchnerismo sea, como se dice, un 35 % de la población, ¿es lógicamente democrático pretender que ese 35 % intenso, sólido, coherente, cohesionado, estructurado en torno a un proyecto y un conductor, deba sentarse y callarse la boca ante un 65 % que no sabe ni a que ni a quienes responde, que es lisa y llanamente un berenjenal? Margarita Stolbizer también lo dijo y sin anestesia, “Kirchner conserva un liderazgo claro”. Convendría mejor revisar el concepto de mayorías en una democracia.

Una alternativa opositora hoy se define por la contraria, por la negativa de las iniciativas oficiales. Principalmente, a través de las tapas de Clarín -que como bien dice Juan Pablo Varsky están bajo emoción violenta-. O, un tono más abajo, aunque no diferentes en cuanto a sustancia, las notas y editoriales del diario La Nación, como en la que se quejan de la detención a Martínez de Hoz; o el editorial del último domingo, en la que cruzan rabiosamente el proyecto de reforma de la ley de entidades financieras abusando de palabras como “estatismo”, “intervencionismo”, “falta de confianza”, “ausencia de seguridad jurídica”. Absolutamente desbocados, parecen hacer ojos ciegos y oídos sordos a la crisis griega y la propia experiencia local de lo que fue la apliación del actual marco de regulación bancario, la 21526, nave insignia del tristemente célebre modelo económico de destrucción nacional ideado por Joe, impuesto a sangre y fuego por Videla y compañía, y del cual como se ve aún quedan resabios. Fuera de todo eso, no hay un soto.

Ni del Consejo de la Magistratura se habla ya en “la” oposición. Se ve que pegó duro el dato de que el 95% de las decisiones elaboradas por el organismo desde la reconfiguración de 2006, lo fueron por unanimidad.

Y es así nomás, a la evidencia cruda no hay, parece, con que darle. La estrategia del gato arañanando caído de espaldas, pero defendiéndose yendo al frente, parece estar dando resultado. Se recupera capital social al tiempo que lo pierden los muchos que no son nadie que exhiben nulos resultados, al tiempo que Cristina tiene una perspectiva de un año y medio de crecimiento, con repunte de los índices sociales y consolidación de un proyecto político de iniciativas constantes que constantemente están moviendo y reconfigurando el escenario.

El camino se va allanando, eso desde ya. Pero es tiempo de redoblar los cuidados y la cautela. En política, cuando no se tiene rival enfrente, no son pocas las veces que uno se termina pisando los callos solo. Remember resolución 125. La experiencia está ahí, con un aprendizaje para no ser desperdiciado. Las ganas, lo primordial a fin de cuentas, están intactas. A darle duro, pues.

jueves, 6 de mayo de 2010

Como argumentan los legisladores (sobre la sesión en diputados por el matrimonio gay)

La media sanción a la reforma del Código Civil para extender a los homosexuales la posibilidad de contraer matrimonio se inscribe en la misma narrativa que guiaron anteriores cambios (equiparación de hijos naturales a los matrimoniales, otorgamiento de la plenitud de ciudadanía a la mujer, divorcio vincular): extensión de derechos a amplias franjas de personas que no podían, hasta entonces, considerarse iguales a sus ciudadanos.

La Constitución Nacional está –o debería estar- por encima de cualquier criterio. Para los legisladores, de mínima. Y la Constitución tiene consagrado, en su artículo 16, un principio llamado “igualdad”. Claro que se permite efectuar distinciones y otorgar privilegios, pero solo en tanto que dicha diferenciación esté sentada sobre criterios razonables. A partir de allí uno se tiene que preguntar bajo que guía rectora se justifica negar a una categoría equis de individuos los derechos que nacen de determinado instituto, que por mucho de origen canónico que tenga ha sido receptado por el Código Civil, adquiriendo por tanto status jurídico y obligado, luego, atenerse a lo prescrito por la Constitución Nacional, que es norma superior a la ley civil. Establecer otro instituto para dotarlo de todas y cada una de las propiedades del matrimonio, implicaría un ridículo abundamiento de legislación.

Bien dijo Agustín Rossi, "No era lo mismo unión civil que matrimonio, era seguir estigmatizando, seguir diciéndoles: son distintos, pueden hacer hasta acá, el resto, las otras cosas están reservadas para nosotros". No es ese el espíritu que la Constitución Nacional quiere consagrar.

La mayoría de los diputados que se opusieron al proyecto de Vilma Ibarra, lo hicieron apoyándose en convicciones personales o religiosas. Grave error, los legisladores están sometidos (o deberían estarlo) a la Constitución Nacional, no a fueros íntimos ni a corporación alguna.

Y esto no quiere decir que haya que votar de una forma determinada, y solo esa. Pero a la hora de fundamentar uno espera de legisladores nacionales argumentos de mayor fuste que un simple “tengo muchos amigos gays” o “no puedo fallarle a mi iglesia”.

Salteadito

Como la semana pasada pasó entre muy poco y nada en el plano político, A.P.A.D.A (Asociación de periodistas atemorizados de Argentina) pudo ir a llorar la carta al Congreso, por nada. Porque no pasó nada. Esta semana el gobierno, y no solamente, retomó la iniciativa, y encadenó una serie de sucesos que son para justificar el dibujo de una sonrisa de oreja a oreja.

Empezando por lo más importante, acá, decíamos ya respecto de la unción, unas cuantas loas mediante, de Kirchner como Secretario General de UNASUR. Nos preguntábamos como disfrazarían los socios de A.P.A.D.A el hecho de que sus admirados Brasil, Uruguay y Chile habían consensuado encumbrar a su odiado en la cima de Sudamérica. Bueno, Morales Sola directamente optó por mentir (
acá): “Lula no dijo casi nada”. Bueno, acá, acá y acá, lo desmienten (citamos varias fuentes para que no se dude). Dijo Lula, textualmente, vale la pena repetirlo: "La designación de Néstor Kirchner es una etapa más de consolidación de la Unasur; Kirchner tiene experiencia, conoce el continente, las diferencias políticas e ideológicas que tenemos en el continente. Está 100 por cien capacitado para ser secretario general de la Unasur. Es una figura de mucho peso, de mucho liderazgo. La designación del compañero Kirchner: tiene experiencia, conoce el continente, las dificultades". Le falto fellatiarlo nada más.

Todos se deshicieron en elogios a Kirchner, el clima fue festivo, hasta Mujica lo mentó de compañero, y sin embargo para MS hubo “incomodidad”.

Después se enojan cuando se les marca que mienten. Podrían hacer mejor su trabajo en lugar de enojarse o andar lloriqueando por los rincones, y el de Joaquín es solo un ejemplo.

Puntualmente, a lo ya dicho –se ha hablado sobradamente de UNASUR en Segundas Lecturas,
acá, acá, acá, y no varía mucho el concepto respecto de lo visto en esta última cumbre- resta agregar que tampoco es cierto que Néstor Kirchner jamás haya dado importancia a la política internacional.

¿O acaso se olvida aquel último día de su gestión, cuando en compañía de todos los presidentes de Sudamérica, que habían venido a la asunción de CFK, se constituyó la piedra basal del Banco del Sur? ¿O acaso se olvida el hecho de que encabezó la patada en el trasero que el MERCOSUR y Venezuela le pegaron a Bush, Fox y toda la banda del ALCA en Mar Del Plata, derribando lo que hubiese significado un nuevo hito en la carrera de las violaciones carnales nacidas en los noventa? ¿O acaso se olvida que fue durante el gobierno de Kirchner que se profundizó como nunca la relación con los socios de Sudamérica (y no lo dice este bloguero, basta revisar las ediciones del programa Presidentes de Latinoamérica y se le oirán a todos y cada uno de los popes conceptos similares a los aquí vertidos)?

- - -

La Nación, hoy –
acá- hace un análisis sobre la detención de Martínez de Hoz -a quien ya nos referimos en este blog-. Se los nota bastante acongojados por la noticia de la detención del hombre cuya familia fuera vivada en la previa de la expo rural de 2009 –ver-.

Tanto con lo de Morales Sola como con el editorial referido, surge la pregunta, ¿no será esto –y cuando decimos esto, nos referimos a desenmascarar, desentrañar discursos- lo que se viene denominando “ataques al periodismo independiente”?

- - -

Finalmente, el FonDeA recibió media sanción de parte de la Cámara de Senadores. Y así las cosas, el tema está casi saldado. Fueron finalmente 41 los apoyos que se consiguieron. Desde aquí habíamos aventurado que acompañarían los 32 propios, los 2 fueguinos, el neuquino Lores, los dos pampeanos (Verna e Higonet, autores del proyecto. A propósito, dicen los medios que “el oficialismo consiguió el apoyo de los pampeanos. Error, es al revés, si ellos son los firmantes de la iniciativa, es el oficialismo quien se les sumó a ellos, y no al viceversa), entre los seguros. Y
aventurábamos (acá también) a Roxana Latorre, María José Bongiorno –acertamos-; Juez y Norma Morandini (fallamos, pero lo hicimos en base a esta nota de Clarín, otro pif del gran diario argentino); y dimos el batacazo con Graciela Di Perna –coherente el dasnevismo, hay que decirlo, siempre dijo Das Neves. Lo de Cabanchik no lo tenía nadie, y lo de Perez Alsina y Meabe fue finalmente ruido y no nueces.

Lo de Verna, guste o no el personaje, es admirable. Ha logrado convertirse en, casi, uno de los ejes en torno a los cuales gira la política argentina. Así de increíble como puede sonar la sentencia. Todos lo buscan, está haciendo valer su banca, y haciendo realidad el juicio que algún comentarista de AP
dijo, respecto de cualquiera podía convertirse en veto player, siendo que la mayoría construida por “la” oposición es híper precaria. Entonces todos pueden pedir algo, porque todos son vitales. Así no se construye política. Nuevamente patinó Gerardo Morales: aludió mal a Verna por su negociación con el gobierno. Un genio Morales, tiene 37 tipos atados con alambre y se da el lujo de vituperar a dos de ellos.

Como ayer Verna, lo viene haciendo Menem: Morales y compañía quieren su voto pero sin que se note –porque es piantavotos- y sin darle nada a cambio. A buscar a otro lado, así no sacarán nada de Menem, que será lo que será, pero en rosca les lleva muchos cuerpos de ventaja. Y Verna, el muchachito de esta película, apoyará a unos y otros alternativamente según le venga en gana o le convenga. Así como bancó el arrebato de comisiones, el desaire a Marcó Del Pont y la futura inconstitucional media sanción de la ley del cheque, ayer participó de otra mayoría, y nada debería tener de raro. Es lo que se votó y es la política, aquí y en la China.

El Senado, uno aventura, mas duchos en gestión –porque son los delegados de los gobernadores, así como muchos de ellos son ex tales- y roscas, parecen haber conciliado con la realidad, un rechazo a esta ley implicaba un palo en la rueda de la gobernabilidad. No conviene comprarse tal mote.

- - -

El número obtenido en el Senado es más que importante, aunque no es muy esperable que empuje en Cámara de Diputados, por más que en uno de los posts de arriba así se lo pensaba. Allí hay un núcleo cerrado muy duro, el famoso Grupo A, cuyos más importantes actores ya han dicho que no a cualquier alternativa en torno a uso de reservas. Y son muchos: 43 de la UCR, 29 del Peronismo de derecha, 19 de la Coalición Cívica Libertadora, 11 del PRO y los alrededor de 25 del inter bloque que acaban de conformar los partidos que juegan a que son de izquierda (Pino, Stolbizer, PS). Ya con esos solos, da 127, a dos de la victoria y sin mucho por rosquear con ninguno.

Pero el DNU no será rechazado, a no hacerlo se comprometió la mayoría en tanto la ley no sea aprobada. Como el mamarracho votado por la Cámara baja para la reforma de la reglamentaria de los DNU (la que no puede vetarse) no será ley –los diputados pampeanos no apoyaron ese engendro, y presumiblemente no lo harán Verna e Higonet tampoco-, quizá se aprobará el 298 si llega a tratarse ante un obstinado rechazo de diputados del proyecto con media sanción ayer.

Por otro lado, la Cámara de Diputados, que oscila entre los delirios de Lilita y los de Pino, ayer rechazó algo que no le compete: el decreto 1953 que instrumenta el canje de bonos –votado por la mayoría de quienes ayer rechazaron el 1953-, que es de la especie “simple”, y por tanto no le compete al Congreso su evaluación (la 26122 regula la evaluación de DNU y decretos delegados, pero no los simples ni los autónomos). También dieron los diputados entrada a otro engendro: la media sanción de la modificación del impuesto al cheque, aprobada sin las mayorías necesarias. Métale duro a las barbaridades jurídicas, nomás.

(Addenda: Entre los defectos de la media sanción en el Senado (en diputados seguramente lleguen a la mayoría especial), más catorce gobernadores que salieron a rechazar esto (http://www.minutouno.com.ar/minutouno/nota/128031-Gobernadores-oficialistas-publican-una-solicitada-contrasumedia-sancion/), suma y suma CFK lindos argumentos para enmarcar un veto que de injustificado tendrá poco.

El peligro quizás sea que un veto sobre una ley aprobada con un vicio de origen (la falta de mayoría especial en el Senado), puede implicar una convalidación de algo que fue mal actuado. Es decir, que se interprete que presidencia dio por válida la ley, aún vetándola. La presentación judicial al lado del veto tal vez sea lo más apropiado, cuestión que quede sentada la irregularidad, y cuando el año que viene se vuelva a tratar esto haya un precedente que indique cuantos votos son necesarios. Todo por no esperar otra semanita ni querer rosquear un poquito con Viana. Otro exitaso de Moralito.)

- - -

P.D.: Señores del ajuste, podrían mirar el ejemplo de Grecia un poquito cuando hablan de racionalizar la economía y achicar el gasto, ¿no creen?

martes, 4 de mayo de 2010

Hagamos como hacen Brasil, Uruguay y Chile


Este escribidor dijo varias veces, y hoy repite, que los integrantes de la Asociación de Periodistas Atemorizados de la Derecha Argentina (APADA) no entendían nada de lo que es el proceso de disputa que campea en America Latina. Lo que José Natanson –probablemente el que más y mejor escribió y escribe de este proceso- denomina “La nueva izquierda” (libro de lectura obligatoria). Dicen, estos cerebros, y se equivocan, que Brasil, Uruguay y Chile quieren despegarse del camino argentino, recomiendan imitarlos.

Bueno, es de esperar con ansias saber que respuesta tendrán para comentar el suceso de que Néstor Kirchner haya sido unánimemente elegido por sus ex pares sudamericanos para conducir UNASUR, siendo así el primer Secretario General del organismo. ¿Habrá que imitar también en eso a Brasil, Uruguay y Chile, y optar por Kirchner? ¿Cómo van a explicar esto? Porque ahí no podrán apelar ni a la Kaja, ni al miedo, ni a ninguno de los tantos latiguillos que siempre tienen a mano para engañar, embarrar, desviar, cuando de política interna se trata.

La nueva cumbre de UNASUR fue lo mismo que venían siendo las últimas, un avance corto, pero avance al fin. Ya se cuenta con Secretario General, y continúan dándose los pasos tendientes a la necesaria institucionalización del organismo, para que todo esto que se hace no lo puedan borrar con el codo los que vengan detrás de los que están. Algunas señales ya se empiezan a ver: el ultra híper mega derechista Presidente de Chile, Sebastian Piñera, no se movió un solo centímetro de lo que previamente había acordado Bachelet y del consenso sudamericano todo.

El especialista en política internacional, el híper no kirchnerista Carlos Escudé, tenía razón, se ve, cuando dijo que la política internacional de este gobierno es estupenda, por el Canciller Taiana tuvo que sudarla bastante para remover el veto uruguayo, bien por él.

- - -

Párrafo aparte para los buitres de “la” oposición de cabotaje. Elisa Carrio se dio el lujo (deberíamos decir que tuvo el tupé), de criticar a Brasil por la posición tomada respecto de la elección de Kirchner. ¿Desde donde se permite Carrio criticar al primer mandatario de otro país, exitoso encima en este caso (exitoso como nunca lo será ella)? Una vergüenza, esa sí, para el país. Quedará esa declaración guardada en la retina de Itamaraty, la cancillería brasileña, y se la cobrarán el día que llegue a ser presidenta: o sea, que se quede tranquila que no se la van a cobrar nunca.

- - -

No es que Kirchner fue elegido Secretario General de la UNASUR así nomás. Buena parte de los mandatarios de los países parte del organismo se deshicieron en elogios para con él. Lula, otrora tan ponderado, dijo, textual: "La designación de Néstor Kirchner es una etapa más de consolidación de la Unasur; Kirchner tiene experiencia, conoce el continente, las diferencias políticas e ideológicas que tenemos en el continente. Está 100 por cien capacitado para ser secretario general de la Unasur. Es una figura de mucho peso, de mucho liderazgo. La designación del compañero Kirchner: tiene experiencia, conoce el continente, las dificultades". Pavada de elogios. En general así fueron todos los discursos, se lo mentó mucho a Kirchner de “compañero”.



- - -

El vaso está medio lleno, la rebeldía para con Washington va tomando forma, ya tenía espíritu. UNASUR se institucionaliza, da pasos de calidad. Hace política, y esto es lo bueno en definitiva. Se consolida a largo plazo y eso va a poner nervioso a más de uno, lo cual es saludable. Lo de hoy es una muestra de esto, y que debería llenar de orgullo. Hoy es día de alegría, metieron a Martínez de Hoz en cana aparte. ¿Tendrán que ver una noticia con la otra? Que cada uno decida. En cualquier caso, la elección de Néstor de hoy, es un big L.T.A. Para quien sea que quiera hacerse cargo.